La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, advirtió que la economía mundial navega en un entorno complejo: afectada por tensiones geopolíticas y altos precios energéticos, pero al mismo tiempo estimulada por la fuerte inversión en inteligencia artificial (IA). En su balance en Washington, el organismo redujo sus expectativas de crecimiento y subrayó un panorama cargado de incertidumbres y riesgos.
“un barco azotado por la tormenta”
Georgieva usó la metáfora del “barco azotado por la tormenta” para describir la combinación de problemas que enfrenta la economía global: inflación todavía elevada, niveles de deuda preocupantes y fricciones comerciales que complican la recuperación. Pese a ello, la directora del FMI destacó que la revolución tecnológica ligada a la IA está generando un impulso positivo en la demanda que ayuda a sostener la actividad.
Revisión a la baja del crecimiento y riesgo energético
En la actualización de sus Perspectivas de la economía mundial publicada este año, el FMI recortó su pronóstico de crecimiento global para 2026 a 3.0%, frente a una estimación previa de 3.1% formulada en abril. El retroceso responde, en buena medida, a la mayor incertidumbre asociada a la guerra en Medio Oriente y a sus efectos sobre los precios de la energía.
| Año / Informe | Estimación de crecimiento |
|---|---|
| Abril (Reuniones de Primavera) | 3.1% |
| Actualización (julio) | 3.0% |
Georgieva recordó que el cierre del estrecho de Ormuz y las represalias en la región han provocado una fuerte alza en los precios energéticos desde que Estados Unidos e Israel emprendieron acciones contra Irán, lo que “ha sumido a Medio Oriente en la violencia”. Advirtió además que con la llegada del invierno en el hemisferio norte aumentará la demanda de energía y eso podría desencadenar nuevos saltos en los precios del petróleo.
Qué significa esto para el bolsillo y para México
Un alza sostenida en los precios del petróleo y del gas tiene efectos directos e indirectos en economías como la mexicana. En términos prácticos:
- Mayor presión en la inflación: cuando suben los energéticos, se encarecen insumos y transporte, lo que se traduce en alzas en los precios al consumidor (INPC) y reduce el poder adquisitivo.
- Riesgo sobre el tipo de cambio: flujos petroleros y la percepción de riesgo global pueden aumentar la volatilidad en el peso frente al dólar, encareciendo importaciones y deuda en moneda foránea.
- Impacto fiscal y en balances comerciales: mayores precios internacionales del crudo ayudan a ingresos de países petroleros, pero costos energéticos elevados afectan a industrias intensivas en energía.
Al mismo tiempo, la referencia del FMI a la IA como motor de demanda implica que sectores ligados a tecnología y servicios podrían recibir un impulso por inversiones, lo que puede beneficiar a países con mano de obra calificada y empresas tecnológicas exportadoras de servicios y soluciones digitales.
Riesgos asimétricos y próximos tramos
Georgieva señaló que el impacto de la guerra es asimétrico: depende de cuánto importe cada país del petróleo del Golfo y de la solidez de sus finanzas públicas y estabilidad macroeconómica. Esa heterogeneidad complica las políticas: mientras algunos gobiernos podrían tener margen para sostener el gasto o recortar tasas, otros enfrentarán mayores tensiones fiscales y presiones sobre sus monedas.
En opinión del FMI, aunque los riesgos se han equilibrado en comparación con la evaluación de primavera, todavía hay una inclinación a la baja en las perspectivas y la incertidumbre permanece alta. Para los consumidores y empresas mexicanas esto se traduce en la necesidad de estar atentos a movimientos en los precios de los combustibles, la inflación general y la volatilidad cambiaria en los próximos meses.
En resumen: el panorama global combina desafíos inmediatos, asociados a la energía y la guerra, con oportunidades derivadas de la ola de inversiones en IA. La clave para las políticas públicas será gestionar esa dualidad para mitigar el impacto en los precios y en la estabilidad macroeconómica.