En el marco de las actividades por el Día Nacional de las Abejas celebradas en Maní, autoridades de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) anunciaron el avance de un proceso técnico para conseguir la indicación geográfica de la miel producida por abejas nativas sin aguijón —meliponas— que, de concretarse, involucraría a 106 municipios del estado de Yucatán.
Un proyecto con alcance regional y componente técnico
Durante el evento, la secretaria de la Sader, Columba Jazmín López Gutiérrez, señaló la urgencia de atender rezagos en organización, capacitación y acompañamiento técnico en las comunidades para que la meliponicultura se consolide como una alternativa real de autoempleo y generación de ingresos, especialmente para mujeres del sur de Yucatán.
“La meliponicultura puede representar una forma de autoempleo y generar ingresos para las mujeres que participan en ella.”
Por su parte, César Antonio Abarca García, director de Desarrollo e Innovación de la Sader, explicó que el proceso de indicación geográfica que se impulsa en México busca elevar la protección de la miel melipona a una cobertura amplia: de acuerdo con la planeación técnica se pretende atender a 162 municipios en la región sur-sureste del país, de los cuales 106 corresponden a Yucatán.
Mesas técnicas para avanzar en el expediente
En las últimas semanas se instalaron mesas técnicas en cada estado involucrado. Cada entidad cuenta con tres mesas específicas:
- Una mesa científica, integrada por universidades y centros de investigación.
- Una mesa jurídica enfocada en propiedad intelectual.
- Una mesa de vinculación con productores de miel de abejas nativas.
Estos grupos tienen la función de reunir la documentación y los estudios necesarios que respalden la singularidad y el vínculo entre el producto y su territorio, requisitos habituales para la protección de indicaciones geográficas.
Contexto de la diversidad y retos locales
El funcionario federal recordó además que México es el segundo país con mayor diversidad de abejas a nivel mundial y que alberga al menos 46 especies de abejas nativas sin aguijón, muchas concentradas en la zona sur del territorio. Ese capital biocultural es uno de los argumentos para dar valor agregado a la miel melipona y proteger su origen.
No obstante, la titular de la Sader puntualizó que para traducir esa riqueza en beneficios económicos sostenibles hacen falta acciones concretas en el terreno: fortalecer la organización comunitaria, ofrecer capacitación técnica continua, brindar acompañamiento para mejorar prácticas de manejo y abrir mercados que reconozcan y paguen el valor de la miel melipona.
Posibles impactos locales
En el sur de Yucatán, donde la meliponicultura tiene raíces históricas y culturales profundas, la indicación geográfica podría lograr:
- Protección del origen y la denominación de la miel melipona frente a competidores.
- Mejor acceso a mercados especializados que valoran productos con identidad territorial.
- Generación de ingresos directos para familias y mujeres que participan en la cría de abejas nativas.
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Municipios de Yucatán incluidos | 106 |
| Total de municipios proyectados | 162 |
| Especies de abejas sin aguijón en México | 46 |
Para que esos efectos se materialicen, las autoridades reconocen que el apoyo debe ir más allá de un trámite: requiere inversión en capacitación, esquemas de comercialización y enlaces institucionales que garanticen calidad y trazabilidad del producto.
Proyección y próximos pasos
En el acto participaron productores procedentes de 162 municipios de siete estados, además de representantes de los 106 municipios de Yucatán. La instalación de las mesas técnicas marca el inicio del trabajo coordinado entre academia, legalidad y productores, pero faltan estudios, certificaciones y acuerdos comerciales que suelen integrarse en expedientes de indicación geográfica.
La iniciativa representa una oportunidad para dar valor agregado a un bien cultural y natural del territorio peninsular. En una región donde la tradición maya ha preservado conocimiento sobre la apicultura sin aguijón, el reconocimiento oficial podría ser una herramienta para proteger saberes, promover la economía local y fortalecer el papel de las mujeres como gestoras de esta actividad ancestral.
Seguiremos informando sobre los avances técnicos y las acciones concretas que permitan convertir este proceso en beneficios tangibles para las comunidades meliponicultoras de Yucatán.