El Mercado Central de Zaragoza abrirá sus espacios al arte contemporáneo del 17 al 20 de septiembre con la iniciativa «Cuarto y mitad de Arte en el Mercado Central», presentada este lunes por el Ayuntamiento, la gerencia del mercado y la Federación de Mercados de Zaragoza. El proyecto propone la convivencia entre la actividad habitual de los puestos y una programación artística diversa que pretende dinamizar y reivindicar el mercado como lugar de encuentro y creatividad compartida.
Un diálogo entre patrimonio y creación
La propuesta, comisariada por el gestor cultural Sergio Muro, plantea un diálogo entre el patrimonio arquitectónico del edificio y la creación contemporánea. El Mercado Central —inaugurado en 1903 y declarado Bien de Interés Cultural (BIC)— acogerá durante cuatro días obras y acciones de distintas disciplinas que convivirán con el trabajo diario de detallistas y comerciantes.
En la presentación han participado el consejero de Economía, Transformación Digital y Transparencia, Carlos Gimeno; el gerente del Mercado Central, Fernando Benito; Raúl Machín, representante de la Federación de Asociaciones de Galerías de Alimentación y Mercados Detallistas (Zamas); el comisario del proyecto, Sergio Muro; y la artista Christina Healy.
Programación abierta y accesible
El proyecto incluirá pintura, escultura, fotografía, ilustración, creación audiovisual, poesía y música. Según los responsables, no será necesario que las obras respondan a una temática gastronómica: la intención es poner en valor los mercados como espacios culturales que forman parte de la vida cotidiana de las ciudades.
- Fechas: 17-20 de septiembre
- Ubicación: Mercado Central de Zaragoza (edificio modernista, BIC)
- Comisariado: Sergio Muro
- Participación: artistas de disciplinas diversas; entre ellos, Christina Healy
«La iniciativa busca dinamizar este espacio público a través del arte y la cultura, reivindicando el mercado como lugar de encuentro, convivencia y creatividad compartida», señalaron los promotores.
Impacto local y motivos del proyecto
Los promotores defienden que los mercados no son solo lugares de compra, sino nodos sociales y culturales. Integrar una programación artística en un espacio tan transitado como el Mercado Central pretende acercar el arte a públicos diversos y fomentar nuevos modos de relación entre consumidores, profesionales del comercio y creadores.
La incorporación de actividades culturales en mercados tradicionales también responde a una tendencia de recuperar y revalorizar el patrimonio urbano, apostando por usos que generen afluencia y visibilidad sin perder la actividad comercial habitual del recinto.
| Fecha | Actividad prevista |
|---|---|
| 17 de septiembre | Inicio de las exposiciones y acciones artísticas |
| 18-19 de septiembre | Exposiciones, intervenciones y actividades paralelas |
| 20 de septiembre | Clausura de la programación especial |
El gerente del Mercado Central, Fernando Benito, y representantes de la federación Zamas han subrayado la voluntad de combinar la oferta cultural con el ritmo de trabajo de los comerciantes, de modo que la iniciativa sea percibida tanto por visitantes como por clientes habituales del mercado.
Por su parte, el comisario Sergio Muro ha señalado que la selección de artistas persigue la diversidad de lenguajes y formatos; entre los participantes figura la artista Christina Healy, ya presente en la presentación del proyecto. Los organizadores resaltan la accesibilidad del programa: al celebrarse en un espacio público de obligada referencia para la ciudad, se elimina parte de la barrera entre público y obra.
La iniciativa se suma a otras actividades culturales promovidas en espacios urbanos de Zaragoza con el propósito de dotar de nuevas funciones a bienes patrimoniales y estimular la actividad en áreas centrales. Durante los cuatro días, vecinos, comerciantes y visitantes podrán observar cómo el Mercado Central se convierte en escenario simultáneo de comercio y creación.
El proyecto, impulsado por el Ayuntamiento, la gerencia del mercado y la Federación de Mercados de Zaragoza, aspira a consolidarse como una experiencia que visibilice la dimensión cultural de los mercados y que, al mismo tiempo, contribuya a la vida cotidiana del edificio modernista.