El Partido Popular de Aragón ha elevado a la Comisión Europea la controversia sobre el proyecto del ferrocarril Teruel‑Sagunto, mediante una pregunta registrada por el eurodiputado Borja Giménez Larraz. La iniciativa cuestiona si el Estudio Informativo elaborado por el Ministerio de Transportes respeta los requisitos de la Red Transeuropea de Transporte (RTE‑T) y plantea la necesidad de una revisión del trazado y de las prestaciones previstas.
Crítica al documento estatal y reclamo de altas prestaciones
Según el PP de Aragón, el estudio presentado en 2026 apuesta por una solución de mínimos para el tramo incluido en el corredor Cantábrico‑Mediterráneo. La denuncia concreta señala que todas las alternativas del documento contemplan:
- vía única;
- ancho ibérico;
- velocidades previstas entre 100 y 140 km/h para viajeros.
Los populares recuerdan que la Comisión Europea ya indicó en 2024 que la previsión para este tramo debía ser, al menos, de 160 km/h en viajeros y 100 km/h en mercancías, y que el nuevo documento de 2026 no habría evaluado explícitamente su compatibilidad con el Reglamento europeo 2024/1679.
«El Estudio Informativo del Ministerio de Transportes apuesta por una solución de mínimos»
Qué plantea el PP y qué pide para Teruel
El eurodiputado presenta a Bruselas una petición concreta: que el eje se conciba con doble vía electrificada, prestaciones elevadas y capacidad para trenes de mercancías de 740 metros. El PP sostiene que optar por la alternativa más económica en el estudio podría condicionar durante décadas la competitividad y las posibilidades de desarrollo económico de Teruel y de Aragón.
La iniciativa plantea, además, dos cuestiones formales a la Comisión Europea:
- si el Gobierno de España está cumpliendo los requisitos de la RTE‑T en la tramitación del proyecto;
- qué medidas o procedimientos —incluida la posibilidad de abrir un expediente de infracción— podría adoptar la Comisión si considera que el proyecto no garantiza las prestaciones exigibles.
Implicaciones para la provincia de Teruel
Para Teruel, la decisión sobre el carácter del corredor es relevante en varios frentes: la conexión de viajeros, la capacidad de transporte de mercancías y la integración en redes transeuropeas que facilitan la competitividad logística. Una infraestructura con vía única y ancho ibérico limitaría la velocidad y la capacidad de tránsito, mientras que una doble vía electrificada con compatibilidad RTE‑T favorecería enlaces más rápidos y trenes de mayor longitud.
| Aspecto | Previsión en el Estudio (2026) | Expectativa según RTE‑T/Comisión (2024) |
|---|---|---|
| Vía | Única | Doble vía electrificada |
| Ancho | Ibérico | Compatibilidad con RTE‑T |
| Velocidad viajeros | 100–140 km/h | Al menos 160 km/h |
| Mercancías | No especificada para trenes de 740 m | Capacidad para 740 m |
Próximos pasos y posibles consecuencias
La pregunta de Borja Giménez Larraz obliga a la Comisión a pronunciarse sobre la adecuación del Estudio Informativo a la normativa europea. Si Bruselas detecta incumplimientos o falta de justificación sobre la compatibilidad con la RTE‑T, podría instar a una revisión del proyecto, requerir aclaraciones o, en el extremo, iniciar procedimientos que condicionen la ejecución tal como está planteada.
Desde Teruel y desde el punto de vista territorial, la resolución que adopte la Comisión puede acelerar o frenar la consecución de una infraestructura que el PP considera esencial para evitar un «plantamiento de mínimos» que lastraría la movilidad y la actividad logística en la provincia.
La polémica se enmarca en un debate más amplio sobre la planificación ferroviaria en España y la necesidad de alinear los proyectos nacionales con los estándares europeos para asegurar conexiones rápidas y de alta capacidad que favorezcan el reparto territorial del crecimiento económico.