El Gobierno de Aragón ha ordenado el traslado al Museo de Huesca de los restos de los primeros reyes aragoneses y otros bienes procedentes del Panteón Real del Monasterio de San Juan de la Peña, debido al progresivo avance del incendio forestal que se declaró el pasado lunes en la zona de Las Peñas de Riglos.
Intervención de UME, Guardia Civil y técnicos de Patrimonio
Según el Ejecutivo autonómico, en una primera intervención la Unidad Militar de Emergencias (UME) accedió al Monasterio Viejo y logró recuperar la indumentaria militar de gala original con la que fue enterrado el Conde Aranda, que formaba parte de la exhibición del panteón, además de algunas piezas arqueológicas. La proximidad de las llamas obligó a la UME a retirarse en un momento dado, aunque la actuación permitió asegurar parte del patrimonio expuesto.
Posteriormente, un equipo multidisciplinar de la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural, acompañado por la UME y la Guardia Civil, regresó al cenobio y consiguió extraer:
- Los restos óseos de los reyes aragoneses y miembros del linaje real depositados en el panteón.
- Fragmentos de pintura mural que ya habían sido traspasados a soporte.
- Diversas piezas arqueológicas que se encontraban en el Monasterio Viejo.
Todos estos elementos han sido trasladados al Museo de Huesca, donde permanecerán «en perfectas condiciones» hasta que las autoridades determinen si pueden regresar al Monasterio de San Juan de la Peña.
«Se ha vivido un momento crítico entre las 13:00 y las 17:00 horas», afirmó la vicepresidenta y consejera de Presidencia, Justicia, Cultura y Deporte, Mar Vaquero, tras la reunión del CECOPI.
Protección prioritaria de los monasterios
El incendio, originado el pasado lunes en la zona de Las Peñas de Riglos, se ha acercado a lo largo de la jornada al Monasterio Nuevo, si bien las llamas no han llegado a alcanzar ni este enclave ni el Monasterio Viejo. Las autoridades autonómicas han subrayado que la protección de ambos monasterios constituye la prioridad del operativo de extinción.
Los servicios de extinción del Gobierno de Aragón y la UME permanecen desplegados en la zona y preparados para cualquier intervención adicional que resulte necesaria con el objetivo de proteger los inmuebles y sus bienes.
Elementos trasladados y situación actual
La operación de salvamento se centró en recuperar y garantizar la integridad de piezas de alto valor histórico y cultural. Entre los bienes extraídos figuran tanto elementos funerarios como materiales muebles expuestos en el Monasterio Viejo.
| Bien | Acción |
|---|---|
| Indumentaria militar de gala del Conde Aranda | Recuperada por la UME y trasladada a espacio seguro |
| Piezas arqueológicas | Rescatadas y protegidas |
| Restos óseos de reyes y linaje real | Extraídos por equipo multidisciplinar y trasladados al Museo de Huesca |
| Fragmentos de pintura mural | Trasladados sobre soporte y conservados |
Fuentes oficiales señalan que los bienes permanecerán en el Museo de Huesca «hasta que sea posible su regreso al monasterio», lo que dependerá de la evolución del incendio y de la evaluación de los técnicos sobre la seguridad del enclave.
Implicaciones para el patrimonio y la gestión de emergencias
La evacuación preventiva de piezas históricas muestra la coordinación entre dispositivos de emergencia y responsables culturales en situaciones de riesgo. El traslado al Museo de Huesca garantiza condiciones de conservación y seguridad mientras se mantiene la prioridad de contener el incendio y evitar daños en los inmuebles históricos.
La actuación conjunta de la UME, la Guardia Civil y los técnicos de la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural subraya la consideración del patrimonio histórico como elemento protegido en los planes de respuesta ante catástrofes, y plantea la necesidad de mantener protocolos claros para salvaguardar bienes de alto valor cultural cuando la amenaza es inminente.
La evolución del incendio y las decisiones sobre la devolución de las piezas permanecerán condicionadas a los informes técnicos que evaluarán el riesgo y la idoneidad de cualquier nueva intervención en el Monasterio de San Juan de la Peña.