El Concello de Ourense ha iniciado esta semana las labores de demolición en la histórica Casa de Baños de Outeiro, una intervención que, según fuentes municipales citadas por el entorno del gobierno, responde a criterios de seguridad tras el incendio que afectó al interior del inmueble el pasado 15 de mayo. La actuación se está ejecutando —según imágenes difundidas y constatadas por este medio— manteniendo la fachada principal de piedra, por lo que, a priori, se trataría de un derribo parcial.
Silencio oficial y ausencia de documentación pública
La intervención se ha desarrollado con un pronunciado silencio oficial. Hasta la publicación de esta información, el Concello no ha facilitado a los medios copia de las licencias de obras, del proyecto técnico que ampararía el derribo ni de los informes de seguridad que motivaron la entrada de la maquinaria en la parcela. Tampoco constan, a cierre de edición, los preceptivos dictámenes de Patrimonio da Xunta, obligatorios por la catalogación del edificio.
Este vacío informativo ha generado interrogantes sobre la adecuación del procedimiento al Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) y a la normativa de protección del patrimonio. Organizaciones y vecinos que siguen la evolución del caso reclaman transparencia en los trámites y acceso a la documentación administrativa que justifique la actuación.
Contradicción con el Plan Rexurbe
La demolición choca además con la planificación estratégica más reciente promovida por el propio Concello. El Plan de Dinamización da Área Rexurbe, remitido recientemente a la Xunta, recoge de forma explícita la intención municipal de conservar y rehabilitar las edificaciones de la parcela para recuperar su uso termal y su integración en el Casco Vello.
«Recuperar o seu uso termal e rehabilitar as edificacións existentes para uso e disfrute da cidadanía»
La parcela en cuestión ocupa una superficie de 1.527 metros cuadrados y el documento del Rexurbe reconoce la «sobrada historia vinculada aos baños termais na contorna do río Barbaña e As Burgas». En ese contexto, la demolición parcial despierta inquietud por el posible impacto sobre un área que el propio Concello había planteado recuperar.
Hechos comprobados
- El Concello ejerce la propiedad del inmueble desde 2016.
- El edificio sufrió un incendio interior el 15 de mayo de este año.
- La intervención mantiene la fachada de piedra, apuntando a un derribo parcial.
- No se han hecho públicos a los medios los permisos, proyecto técnico ni los informes de Patrimonio.
La ausencia de comunicación oficial contrasta con la inclusión explícita de la parcela en el Plan Rexurbe, que planteaba su rehabilitación dentro de un proyecto más amplio de dinamización urbana del Casco Vello. A falta de documentos públicos que expliquen las razones técnicas y jurídicas del derribo, la actuación queda en una zona de interpretación que alimenta dudas entre técnicos, colectivos de defensa del patrimonio y ciudadanos.
| Elemento | Dato |
|---|---|
| Propiedad | Concello de Ourense (desde 2016) |
| Superficie de la parcela | 1.527 m² |
| Fecha del incendio | 15 de mayo |
| Situación actual | Derribo parcial en curso; fachada principal preservada |
Consecuencias y preguntas abiertas
Entre las principales incógnitas que plantea la intervención figuran:
- Si existen o no las licencias municipales y el proyecto técnico que ampare el derribo.
- Si se han emitido los informes preceptivos de Patrimonio da Xunta, dado el carácter protegido del edificio.
- Qué compatibilidad tiene la actuación con las metas expresadas en el Plan Rexurbe relacionadas con la rehabilitación y recuperación del uso termal.
Fuentes municipales consultadas por este periódico remitieron, por el momento, a comunicaciones futuras y no aportaron documentación que clarifique el procedimiento. Mientras, técnicos y colectivos locales seguirán reclamando acceso a los expedientes para verificar la legalidad y la idoneidad de una intervención que afecta al paisaje urbano y al patrimonio termal de Ourense.
La evolución de los trabajos y la documentación administrativa asociada determinarán si este derribo parcial responde a una necesidad inaplazable de seguridad o si, por el contrario, se abrirá un expediente por posibles irregularidades en la gestión de un edificio emblemático para la memoria urbana de Ourense.