La ministra de Sanidad, Mónica García, defendió este domingo en Ceuta que «no hay un colapso sanitario» en la ciudad autónoma pese a la crisis migratoria vivida a finales de julio, y pidió a las autoridades locales que habiliten espacios que permitan desarrollar medidas de salubridad para las personas migrantes hacinadas.
Reuniones institucionales y valoración del estado asistencial
García se reunió con el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez; con la directora del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), Isabel Muñoz; y con el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas. Tras ese encuentro, la titular de Sanidad compareció ante los medios para ofrecer su valoración sobre la presión asistencial derivada de la entrada masiva de migrantes registrada a finales de julio.
Como argumento para negar la existencia de un colapso, la ministra señaló que no ha sido necesario solicitar a ningún profesional que interrumpa sus vacaciones ni desplazar personal fuera de su área. Además, indicó que la ocupación hospitalaria se sitúa en torno al 50%, cifra que atribuyó a la capacidad aún disponible en el centro sanitario de la ciudad, según informaciones recogidas por EFE.
«En Ceuta no hay un colapso sanitario»,
La ministra añadió además que «los migrantes no traen enfermedades», y subrayó que el principal riesgo para la salud deriva del hacinamiento y de las condiciones de vida en las que permanecen muchas personas llegada en los últimos episodios migratorios.
Propuesta de actuaciones y peticiones a la Ciudad
García formuló una propuesta directa al Gobierno de la Ciudad Autónoma: que se habiliten y cedan espacios donde pueda desarrollarse la salubridad necesaria para las personas migrantes. La idea, según explicó, busca reducir el riesgo sanitario ligado al hacinamiento y facilitar la atención adecuada a colectivos vulnerables.
- Habilitación de espacios por parte de la Ciudad Autónoma para mejorar condiciones de salubridad.
- Refuerzo puntual de plantilla por parte de la administración sanitaria, según las necesidades detectadas.
- Mantenimiento de la actividad hospitalaria sin ceses de vacaciones ni salidas forzosas de profesionales.
Reacciones políticas y ciudadanas
La presencia de la ministra en Ceuta suscitó la protesta de algunos vecinos, que abuchearon su salida de la delegación del Gobierno. En el plano político, las declaraciones de García han chocado con las críticas del Partido Popular y de Vox.
El vicesecretario de Coordinación Autonómica y Local del PP, Elías Bendodo, reclamó la dimisión de la titular de Sanidad por considerar que «Es culpable del colapso sanitario», y afirmó que las urgencias atienden «500 personas al día, cinco veces más que lo habitual», según fuentes recogidas por Europa Press. Bendodo criticó asimismo el refuerzo planteado por el Gobierno, que calificó de insuficiente: «Contratar dos médicos y dos enfermeros más es una tomadura de pelo», sostuvo en declaraciones públicas.
Por su parte, Vox elevó la protesta política en los últimos días con acciones legales y denuncias dirigidas al Ejecutivo central, aunque esas iniciativas se vinculan a una lectura más amplia de la gestión política de la crisis migratoria.
Datos y medidas anunciadas
| Elemento | Referencia citada |
|---|---|
| Ocupación hospitalaria | 50% (según la ministra, informe de EFE) |
| Refuerzos anunciados | 2 médicos y 2 enfermeros (críticas por insuficientes) |
| Atención de urgencias (reclamo PP) | «500 personas al día», según Elías Bendodo (PP) |
Impacto local y retos
La discusión sobre el estado del sistema sanitario en Ceuta se produce en un contexto de elevada sensibilidad ciudadana: la entrada masiva de personas hace pocas semanas dejó a la ciudad con un incremento notable de población temporal y planteó necesidades en alojamiento, alimentación y atención sanitaria. La demanda de recursos adicionales y la gestión de alojamientos temporales siguen siendo puntos centrales del debate.
La petición de la ministra para habilitar espacios responde a una lógica preventiva y de salud pública: mejorar condiciones de alojamiento reduce riesgos de brotes y facilita la atención primaria y preventiva. No obstante, la discrepancia entre la valoración oficial sobre la ocupación hospitalaria y las críticas de la oposición revela una tensión política que condiciona la percepción pública sobre la gestión del servicio sanitario.
Mientras tanto, el Ejecutivo local y el Ministerio deberán consensuar medidas operativas y calendarizar actuaciones concretas para responder a las necesidades inmediatas y evitar la escalada del conflicto político que acompaña a esta crisis migratoria.
CEUTA