La ministra de Sanidad, Mónica García, ha rechazado este domingo que Ceuta se encuentre en situación de «colapso sanitario» tras la llegada masiva de personas migrantes, si bien ha reconocido que existen servicios «especialmente tensionados», principalmente Urgencias, Medicina Interna y áreas quirúrgicas. La visita institucional estuvo marcada por el impacto asistencial derivado de la crisis migratoria iniciada a finales de julio.
Balance de atenciones y evolución de la presión asistencial
En datos aportados por la propia ministra, los servicios sanitarios de Ceuta han asistido en los últimos quince días a un total de 5.800 personas migrantes: 3.500 recibieron atención en Atención Primaria y 2.300 en el ámbito hospitalario. El pico de mayor demanda se registró al inicio de la crisis, con 1.149 personas atendidas en una sola jornada.
Desde ese momento, según García, la actividad vinculada a la llegada masiva ha ido decreciendo: la presión asistencial se habría reducido aproximadamente un 70% y actualmente la media diaria se sitúa en torno a las 300 atenciones, con oscilaciones diarias entre 200 y 400 pacientes.
Capacidad del sistema y situación hospitalaria
La ministra defendió que, pese al incremento de la demanda, «el sistema sanitario ha mantenido su funcionamiento» y que no se han suspendido consultas, operaciones ni asistencias programadas. En su comparecencia aludió también a la carga de trabajo que soportan los profesionales y a la respuesta que éstos han dado para evitar que la presión derivara en la interrupción de la atención.
«No hay un colapso sanitario en Ceuta», afirmó García, al tiempo que reconoció la existencia de «lugares tensionados» dentro del sistema.
En uno de los datos divulgados ante los medios, la ministra señaló que el hospital dispone de 101 camas ocupadas de un total de 275, cifra que usó para ilustrar la capacidad disponible en el centro hospitalario durante la crisis.
Riesgo epidemiológico y población afectada
Respecto a la situación epidemiológica, la titular de Sanidad calificó el riesgo como «moderado» para la población migrante y «bajo» para la población ceutí. Subrayó que los principales riesgos sanitarios se concentran en las personas llegadas recientemente, por la mayor exposición a determinadas enfermedades infecciosas, aunque añadió que esas patologías permanecen bajo control.
Petición de espacios y coordinación con el Gobierno local
Durante su estancia en la ciudad autónoma, García se reunió con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y solicitó formalmente la cesión de más espacios para mejorar la atención a las personas migrantes. La intención del Ministerio es facilitar la actuación de los dispositivos asistenciales desplegados y trasladar parte de la presión fuera del hospital.
- Total de migrantes atendidos (15 días): 5.800.
- Atenciones en Atención Primaria: 3.500.
- Atenciones en ámbito hospitalario: 2.300.
- Pico máximo en una jornada: 1.149.
- Media diaria actual: ~300 atenciones (rango: 200-400).
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Migrantes atendidos (15 días) | 5.800 |
| Atenciones en Primaria | 3.500 |
| Atenciones hospitalarias | 2.300 |
| Cama ocupadas en hospital (cifra citada) | 101 de 275 |
Reconocimiento del esfuerzo profesional y respuesta operativa
García reconoció el «sobreesfuerzo» de los profesionales sanitarios de Ceuta, que han doblado turnos y respondido a una situación que calificó de «no normal». Aunque admitió fatiga entre las plantillas, insistió en matizar la diferencia entre una elevada presión asistencial y un colapso del sistema, concepto que, según dijo, conlleva la suspensión de asistencias, extremo que —aseguró— no se ha producido.
Finalmente, la ministra apeló a no estigmatizar a las personas migrantes en términos sanitarios y rechazó la vinculación automática entre la llegada de migrantes y el incremento de riesgo para la población local, remarcando la necesidad de medidas de coordinación y de habilitación de espacios para garantizar una atención adecuada y ordenada.
La petición de cesión de espacios abre una fase de negociación con el Gobierno de la ciudad autónoma para dotar de mayor capacidad a los dispositivos sanitarios y sociales implicados en la gestión de la crisis.