Las inundaciones que han azotado Nepal han dejado a numerosas familias en una espera angustiosa y han colapsado la capacidad del sistema sanitario para gestionar las identificaciones y las autopsias. En centros habilitados para la recogida de datos, los allegados de desaparecidos entregan fotografías, huellas y muestras de sangre para la toma de ADN que permita cotejar cuerpos hallados en zonas afectadas.
Centros de identificación y muestras de ADN
Bajo carpas habilitadas como puntos de información en localidades cercanas a los ríos afectados, los familiares realizan trámites que confirman la magnitud del drama: rellenan formularios, facilitan fotografías y se someten a la extracción de sangre con el fin de generar perfiles genéticos que serán enviados a Katmandú para su análisis. La formalidad de este proceso, que requiere pruebas físicas, refleja que muchas personas están empezando a asumir la pérdida de sus seres queridos.
«Si estuviera vivo, creo que ya se habría comunicado con nosotros. Así que creo que no sobrevivió», afirmó un familiar en uno de los centros de ayuda.
La búsqueda de desaparecidos lleva a familias a desplazamientos extensos; según relatos recogidos en los puntos de atención, hay quienes han viajado más de diez horas en autobús para poder aportar datos y muestras. Los allegados demandan una respuesta más ágil por parte de las autoridades, que, según algunos, no avanzan con la rapidez necesaria para aliviar la tensión y el estrés de los afectados.
Hospitales y servicios forenses al límite
El hospital público de Bharatpur, señalado como el único autorizado para llevar a cabo autopsias en la zona, ha visto multiplicada su carga de trabajo en un periodo muy corto. Su director ha descrito una situación inédita en su trayectoria profesional: en apenas unos días han tenido que afrontar un número de intervenciones judiciales y periciales extraordinario, algo que no habían registrado en las dos últimas décadas.
| Concepto | Datos informados |
|---|---|
| Autopsias en pocos días | 350 |
| Cadáveres localizados por voluntarios | 50–70 |
La elevada temperatura ambiental en la zona añade complejidad: las condiciones climáticas aceleran la descomposición y exigen una actuación rápida para preservar evidencias y permitir una identificación fiable. La combinación de calor y un elevado número de cadáveres plantea un desafío sanitario y logístico para el personal médico y forense.
Respuesta de voluntarios y autoridades
Los trabajos de búsqueda han contado con la implicación de equipos civiles; voluntarios locales han participado en operaciones coordinadas con la policía y han comunicado hallazgos de numerosos cuerpos en los márgenes de ríos y en áreas arrasadas por la corriente. Un empresario que colaboró en las tareas de rescate relató que su grupo encontró entre 50 y 70 cadáveres, subrayando el impacto humano de la catástrofe.
- Familias entregan huellas, fotografías y muestras de sangre para el cotejo de ADN.
- El hospital público de Bharatpur, único autorizado para autopsias, afronta un volumen excepcional de procedimientos.
- Voluntarios y fuerzas de seguridad han recuperado decenas de cuerpos en zonas ribereñas.
Los relatos de quienes buscan a sus desaparecidos reflejan agotamiento y desesperanza. Para muchos, la ausencia de noticias tras días de espera ha hecho que la expectativa de encontrarlos con vida se desvanezca. Al mismo tiempo, la lentitud percibida en la respuesta gubernamental aumenta la presión social y la demanda de medidas más rápidas y eficaces.
La situación plantea varias prioridades inmediatas: acelerar los procesos de identificación basados en ADN para poder notificar a las familias con la mayor celeridad posible; reforzar los recursos humanos y materiales de los servicios forenses y sanitarios en los enclaves más golpeados; y mantener condiciones higiénico‑sanitarias que eviten riesgos añadidos derivados de la acumulación de fallecidos en un entorno con altas temperaturas.
Mientras los equipos prosiguen las labores de localización y los laboratorios en la capital procesan las muestras, la comunidad local y organizaciones de ayuda siguen atendiendo a quienes han perdido a seres queridos, en un contexto marcado por la urgencia y la necesidad de respuestas concretas.
El seguimiento de la situación continúa a la espera de más datos oficiales sobre víctimas confirmadas, identificaciones y el avance de las investigaciones forenses que permitan cerrar expedientes y entregar a las familias la información que necesitan para dar sepultura y reconocimiento a sus fallecidos.