El tradicional Misteri d’Elx, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO y uno de los símbolos identitarios de la ciudad, vuelve a situarse en el centro de un debate público sobre igualdad de género. La Coordinadora Feminista d’Elx ha criticado la estructura de participación de la representación por reservar determinados papeles exclusivamente a hombres y niños, una práctica que, según la organización, resulta incompatible con los actuales derechos de igualdad.
Reacción del Patronato y argumentos en favor de la conservación
El Patronato del Misteri d’Elx ha reiterado su postura de no abrir a las mujeres los papeles tradicionalmente interpretados por varones. Su presidente, José Manuel Sabuco, ha defendido la necesidad de preservar la tradición y la esencia medieval de la Festa y ha señalado que la presencia femenina está garantizada en otros ámbitos vinculados a la institución, como los órganos de gobierno y la Escolanía, donde en la actualidad participan niñas.
«La obligación de la institución es preservar la tradición y la esencia medieval de la Festa», ha afirmado el presidente del Patronato.
El enfrentamiento entre quienes reclaman una actualización de la práctica escénica y quienes apelan a la protección del legado histórico adquiere matices jurídicos por el carácter del propio Patronato. La Ley 13/2005, de 22 de diciembre, del Misteri d’Elx, define al Patronato como un ente de derecho público adscrito a la conselleria competente en materia de cultura y le asigna funciones de protección, mantenimiento y celebración anual de la Festa.
Implicaciones legales y uso de fondos públicos
Que el Patronato sea una entidad pública con funciones normadas por ley introduce una dimensión administrativa y jurídica en la polémica. La Coordinadora Feminista subraya que la exclusión por razón de sexo en papeles artísticos financiados con fondos públicos entra en conflicto con los principios de igualdad aplicables a las administraciones y a las entidades que reciben recursos públicos.
Desde posiciones críticas se recuerda además la naturaleza central de ciertos personajes femeninos en la trama del Misteri —la representación gira en torno a la muerte, asunción y coronación de la Virgen María—, lo que añade una dimensión simbólica a la discusión sobre quiénes pueden interpretarlos.
- Coordinadora Feminista d’Elx: reclama la apertura de los papeles a mujeres y denuncia discriminación por razón de sexo.
- Patronato del Misteri: defiende la preservación de la estructura medieval y alega participación femenina en otros ámbitos de la institución.
- Marco legal: la Ley 13/2005 establece al Patronato como ente público con responsabilidad en la celebración del Misteri.
| Actor | Posición |
|---|---|
| Coordinadora Feminista d’Elx | Exige acceso de mujeres a papeles artísticos; denuncia exclusión por sexo |
| Patronato del Misteri (José Manuel Sabuco) | Afirma preservar tradición y esencia medieval; participación femenina en órganos y Escolanía |
| Ley 13/2005 | Define al Patronato como ente de derecho público encargado de la Festa |
Repercusiones locales y posibles escenarios
En Elche, la polémica no es únicamente teórica: abre interrogantes prácticos sobre la gestión de un acontecimiento que atrae atención, visitantes y fondos. Si prosperase la reivindicación de la Coordinadora Feminista, el Patronato debería valorar cómo compatibilizar la protección del patrimonio inmaterial con la adaptación a las exigencias de igualdad vigentes en el ordenamiento jurídico. Por el contrario, si se mantiene la actual práctica, la controversia podrá tener consecuencias en la percepción pública de la institución y en las relaciones con la administración autonómica que tutela su régimen jurídico.
Hasta ahora, el debate se ha centrado en la cuestión de los papeles artísticos. La Coordinadora Feminista sostiene que no basta con la presencia femenina en órganos de gobierno o en la Escolanía; considera que la exclusión de mujeres de determinados personajes perpetúa desigualdades y prácticas discriminatorias en un acto público y financiado con recursos públicos. El Patronato, por su parte, se ampara en el deber de conservación de una forma teatral cuya estructura y reparto se remonta a una tradición histórica.
La controversia plantea además preguntas sobre posibles vías de diálogo: revisión normativa, interpretación flexible de la tradición o búsqueda de fórmulas mixtas que permitan incorporar a mujeres sin renunciar a elementos clave de la representación. Cualquier modificación tendría que conjugar criterios patrimoniales, artísticos y jurídicos, y será objeto de debate entre los distintos actores municipales, culturales y sociales de Elche.
En los próximos días se espera que la discusión continúe en foros locales y que las partes mantengan contactos para exponer sus argumentos ante la ciudadanía y las autoridades competentes. La tensión entre conservación cultural y derechos de igualdad no es exclusiva de Elche, pero aquí afecta a una institución emblemática cuya resolución tendrá significado simbólico más allá del ámbito local.