Gandía.— Los pescadores de la ciudad han retirado 4.320 kilos de medusas durante las salidas efectuadas en julio de 2026 en el marco del convenio suscrito entre la cofradía y el Ayuntamiento. La intervención, que se desarrolla los fines de semana a primera hora de la mañana, persigue reducir la presencia de bancos gelatinosa en las cercanías de las playas y minimizar riesgos para los bañistas.
Operativo y metodología
Dos marineros, que faenan a bordo de la embarcación denominada Iceberg Uno, salen al mar entre las 7.00 y las 11.00 horas para evitar las horas de mayor afluencia y la radiación solar que dificulta la faena. En una de esas jornadas regresaron al puerto con hasta 600 kilos de medusas, según explican los participantes en el operativo.
- Recorrido: desde Marenys de Rafalcaid hasta la playa de l’Auir, junto al límite con Xeraco.
- Distancia de trabajo: aproximadamente a 500 metros de la costa para no interferir en zonas de baño.
- Método de recogida: capazos con mango; uso de guantes, protección facial y botiquín para tratar posibles picaduras.
Los pescadores advierten que el riesgo no desaparece al introducir los ejemplares en la embarcación, ya que la acumulación puede provocar molestias oculares si el agua salpica y la manipulación exige precaución incluso cuando las medusas han perdido su aspecto gelatinoso tras secarse al sol.
«Las medusas permanecen cerca hasta diciembre», aseguran los pescadores, que constatan un alargamiento de su presencia en la costa.
Implicaciones y precauciones
La cofradía pesa las capturas al retornar al puerto y deja los restos secar al sol; no obstante, indican que esos restos pueden conservar capacidad urticante y deben manipularse con cuidado. En las salidas descritas no se han detectado ejemplares de carabela portuguesa, una especie cuya presencia multiplicaría los riesgos para el baño.
El testimonio de quienes faenan en la zona aporta observaciones sobre la evolución temporal de estos bancos: según su experiencia, hace una década la presencia se reducía tras los primeros temporales de otoño —septiembre u octubre—, pero actualmente detectan individuos incluso en diciembre y de mayor tamaño. También apuntan a un cambio en la fase de crecimiento, que se produciría entre finales de agosto y septiembre, más tarde que en años anteriores.
Datos de la campaña
| Concepto | Cifra |
|---|---|
| Total retirado en julio de 2026 | 4.320 kg |
| Mayor captura en una salida | 600 kg |
El convenio entre el Ayuntamiento de Gandía y la cofradía local habilita estas salidas de control como medida preventiva y de respuesta temprana para reducir molestias a los bañistas y proteger el litoral. La intervención se limita a actuar fuera de las zonas de baño para no interferir con los usuarios; además, la cofradía dispone del material necesario para una manipulación lo más segura posible.
Desde la administración local no se han difundido en la información facilitada estimaciones científicas sobre las causas de este incremento o el posible impacto a largo plazo; las observaciones citadas proceden de la experiencia directa de los pescadores que realizan las salidas. La presencia prolongada de medusas plantea retos para la gestión del litoral, la percepción de seguridad en las playas y la planificación de actuaciones coordinadas entre técnicos municipales, cofradías y cuerpos de emergencia.
Mientras tanto, se recomienda a los bañistas mantener precaución en la orilla y evitar la manipulación directa de ejemplares, empleando si fuera necesario el servicio de salvamento y socorrismo y siguiendo las indicaciones de los equipos sanitarios en caso de picadura.