BILBAO. La Red de vigilantes marinos ha dado por concluida su XII Gran Limpieza Internacional de Fondos Marinos y Playas con un balance de 8.375,7 kilos de residuos extraídos de espacios acuáticos, de los que aproximadamente 690 kilos correspondieron a actuaciones realizadas en la costa vasca.
Actuaciones y puntos de recogida en el País Vasco
Las tareas de limpieza se desarrollaron en distintos municipios costeros de Bizkaia y Gipuzkoa, donde equipos de buceadores voluntarios participaron en inmersiones y recogidas en la franja litoral y puertos. Entre las operaciones locales destacaron las llevadas a cabo en Lekeitio, Getxo, Bermeo, Zierbena y San Sebastián.
En concreto, en Lekeitio el grupo Lekeitioko Urpeko Taldea recogió cerca de 200 kilos de residuos en el puerto y en la costa, entre los que figuraban dos baterías de coche y centenares de botellas de vidrio. En Getxo, la organización Marefondum/Divertek extrajo alrededor de 60 kilos del entorno del Puerto Viejo, compuestos por latas, vasos de plástico y piezas de aluminio.
Izaro Sub llevó a cabo tareas en Bermeo y recuperó aproximadamente 60 kilos en condiciones adversas por lluvia y oleaje; los restos incluían colchones tipo sofá cama, defensas de embarcaciones, una batería de coche, un extintor, una antena VHF y la base de un cono de señalización. En Zierbena, Itxas-Dive consiguió retirar cerca de 170 kilos, entre neumáticos, nasas, botellas y latas, y un hallazgo singular: una señal portuaria que limita la velocidad a tres nudos. Finalmente, Buceo Donosti participó en dos tandas con 38 buceadores y retiró más de 200 kilos en la bahía de San Sebastián.
«El balance cuenta mucho más que una cifra: baterías, redes fantasma, neumáticos, señales de tráfico, bicicletas, nasas, miles de colillas, antiguos residuos incrustados desde hace décadas y objetos tan insólitos como un VHS, una vela de barco o una tapa de alcantarilla muestran hasta qué punto la basura que generamos acaba encontrando caminos inesperados hacia nuestros ecosistemas acuáticos».
Tipos de residuos y problemática detectada
Los organizadores han subrayado la variedad y antigüedad de los desechos localizados. Además de residuos domésticos —botellas de vidrio, garrafas, latas y plásticos—, los equipos hallaron elementos de mayor tamaño y origen diverso: neumáticos, baterías de vehículo, redes y nasas de pesca abandonadas, piezas de embarcaciones y objetos urbanos que claramente no pertenecen al medio marino.
La presencia de materiales pesados y contaminantes, como las baterías, es especialmente preocupante por su capacidad de liberar sustancias tóxicas al entorno marino. Asimismo, las denominadas «redes fantasma» y nasas abandonadas suponen un riesgo para la fauna y la seguridad de la navegación.
- Voluntariado local: buceadores y equipos de tierra coordinados por asociaciones locales.
- Condiciones meteorológicas: algunas operaciones se desarrollaron con lluvia y oleaje, complicando las labores.
- Hallazgos singulares: señales portuarias, colchones, piezas de vehículos y artefactos de navegación.
Impacto y seguimiento
La Red de vigilantes marinos ha destacado que el resultado va más allá del peso total de materiales extraídos, ya que las actuaciones sirven para visibilizar el origen y las vías por las que los residuos llegan a los ecosistemas acuáticos. Los datos locales se suman al cómputo internacional de la campaña y permiten identificar puntos críticos donde mejorar la gestión de residuos y la prevención.
Las entidades participantes suelen colaborar con autoridades municipales y organizaciones ambientales para el adecuado tratamiento de lo recogido, que incluye la separación y el traslado a puntos de gestión autorizados. No obstante, los responsables insisten en la necesidad de medidas preventivas y de concienciación para reducir la llegada de basura al mar.
| Localidad | Organización | Residuos (kg) |
|---|---|---|
| Lekeitio | Lekeitioko Urpeko Taldea | ~200 |
| Getxo | Marefondum/Divertek | ~60 |
| Bermeo | Izaro Sub | ~60 |
| Zierbena | Itxas-Dive | ~170 |
| San Sebastián | Buceo Donosti | >200 |
La campaña, que se celebra de forma periódica a nivel internacional, reafirma el trabajo de colectivos de buceo y conservación que realizan limpiezas coordinadas y exigen políticas públicas más firmes para evitar que desperdicios de origen urbano, industrial o pesquero terminen en el mar.
Las asociaciones han convocado ya nuevas jornadas de voluntariado y subrayan la importancia de la participación ciudadana para mantener la salud de las costas y los fondos marinos.
Corresponsal: Nerea Agirre Etxebarria.