El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de Argentina elevó la alarma ante la previsión de precipitaciones superiores a lo normal y temperaturas por debajo de la media para la primavera austral (septiembre-noviembre), en el marco de un episodio de El Niño que, según las autoridades, alcanza una intensidad inédita en las últimas décadas.
Fenómeno y primeras consecuencias
La ciclogénesis que se desplazó este fin de semana por gran parte del país dejó registros de vientos de hasta 75 km/h y aportes pluviométricos puntuales que podrían superar los 100 mm en áreas del Litoral y la región Centro, equivalentes a la precipitación media de un mes concentrada en pocas horas.
El informe trimestral del SMN, que combina modelos globales, modelos estadísticos nacionales y el análisis de las condiciones oceánicas y atmosféricas, muestra una distribución espacial heterogénea de las probabilidades de lluvia a corto plazo.
Áreas con mayor riesgo de lluvias
Según el organismo meteorológico, las zonas con mayor chance de registrar precipitaciones superiores a la media durante septiembre, octubre y noviembre son:
- Norte del Litoral
- Oeste de Cuyo
- La Pampa
- Sudoeste de la provincia de Buenos Aires
- Noreste de la Patagonia
En contraste, otras áreas quedan dentro de una categoría denominada “normal o superior a la normal”, lo que implica que las precipitaciones pueden oscilar entre valores habituales y superarlos:
- Sur del Litoral
- Córdoba
- San Luis
- Provincia de Buenos Aires (sector central)
- Noroccidente de la Patagonia
| Región | Pronóstico (sep-oct-nov) |
|---|---|
| Norte del Litoral | Superior a lo normal |
| Oeste de Cuyo | Superior a lo normal |
| La Pampa | Superior a lo normal |
| Sudoeste de Buenos Aires | Superior a lo normal |
| Noreste de la Patagonia | Superior a lo normal |
| Sur del Litoral, Córdoba, San Luis, Buenos Aires (centro), Noroccidente patagónico | Normal o superior a la normal |
Declaraciones y horizonte temporal
El director del SMN, Pedro Di Nezio, señaló que el evento en el Pacífico «es el más intenso de los últimos 30 años» y advirtió que sus efectos podrían prolongarse hasta abril de 2027. La referencia temporal sitúa al país en un periodo de vigilancia prolongada frente a posibles episodios de lluvias persistentes, inundaciones y alteraciones en el régimen térmico.
«Es el más intenso de los últimos 30 años», dijo Pedro Di Nezio sobre el actual episodio de El Niño.
Impactos esperados y medidas
Los escenarios asociados a un El Niño fuerte suelen incluir mayor humedad y acumulación de precipitaciones en amplias superficies, lo que incrementa el riesgo de anegamientos, crecidas de ríos y complicaciones para sectores como la agricultura y la infraestructura vial. Además, los descensos térmicos puntuales, acompañados de rachas fuertes de viento, pueden agravar la situación operativa en zonas urbanas y rurales.
Frente a este panorama, el SMN y autoridades provinciales y nacionales deberán coordinar sistemas de alerta temprana, vigilancia hidrológica y medidas de mitigación para sectores más vulnerables. La previsión trimestral, basada en modelos y observaciones oceánicas, aporta una ventana de planificación, aunque los estados locales del tiempo podrán variar en plazos cortos.
El avance de los próximos meses confirmará el grado de desarrollo del evento y sus implicaciones reales sobre el territorio argentino, con especial atención a las regiones señaladas como de mayor probabilidad de lluvia. Para la ciudadanía y los gestores públicos, la prioridad es la preparación ante posibles episodios extremos y la difusión oportuna de avisos meteorológicos.