El Ministerio de Economía ha defendido este miércoles la vigencia de las medidas adoptadas por el Gobierno pese al repunte de la inflación y ha anunciado que esperará a septiembre para evaluar posibles actuaciones adicionales. Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación subió al 3,6% en julio, el nivel más alto desde mayo de 2024 y una décima por encima del dato adelantado.
Cláusula de salvaguarda para carburantes
El incremento del precio del gasóleo, que registró un aumento interanual del 15,7% en julio, ha activado la cláusula de salvaguarda prevista en el Real Decreto-ley 18/2026. Como resultado, la rebaja fiscal del gasóleo se elevará a 20 céntimos por litro durante el próximo mes de septiembre, frente a los 5 céntimos inicialmente previstos para ese mes.
El Ejecutivo justifica que este mecanismo está diseñado para responder a oscilaciones significativas en el coste de los carburantes y aliviar la carga sobre los consumidores. La ampliación del descuento se traducirá, según las estimaciones oficiales, en un ahorro de entre 7 y 10 euros por repostaje, dependiendo del volumen de combustible adquirido.
Defensa de la hoja de ruta y evaluación temporal
Desde Economía subrayan que las medidas recogidas en el Real Decreto-ley 18/2026 —aprobado en Consejo de Ministros el 29 de junio y en vigor hasta finalizar septiembre— están logrando mitigar el impacto del contexto internacional en los precios que afrontan los hogares. El Ministerio sostiene que, pese al aumento puntual del IPC, las políticas implementadas han permitido reducir la inflación en alrededor de un punto porcentual de media durante los últimos meses.
En la práctica, el Gobierno opta por mantener la hoja de ruta prevista y posponer decisiones adicionales a la espera de los datos de agosto y una evaluación global en septiembre. Fuentes oficiales argumentan que sin las medidas ya adoptadas los ciudadanos habrían afrontado una carga mayor en sus gastos diarios.
Impacto en el consumo y en la percepción estacional
El Ejecutivo atribuye parte del repunte inflacionario a factores estacionales: en verano aumenta el gasto en alojamiento, transporte y ocio, lo que repercute en un mayor desembolso de las familias. No obstante, la subida del componente energético y de los combustibles se sitúa como el elemento que ha activado el mecanismo de salvaguarda en el caso del gasóleo.
- IPC julio: 3,6% (INE).
- Subida gasóleo: 15,7% interanual en julio.
- Rebaja fiscal gasóleo en septiembre: 20 céntimos por litro (activada por cláusula de salvaguarda).
- Rebaja prevista inicialmente: 5 céntimos por litro para septiembre.
- Ahorro estimado por repostaje: entre 7 y 10 euros, según litros.
El Gobierno vincula la activación de la cláusula a un umbral establecido en el propio decreto que contempla ajustes automáticos cuando la variación de los precios supera ciertos límites. Dichos umbrales buscan ofrecer una respuesta rápida y focalizada sin necesidad de nuevas tramitaciones legislativas de urgencia.
Mirando a septiembre
Con la mirada puesta en el próximo mes, el Ministerio de Economía controlará la evolución de los precios y la respuesta del mercado ante la ampliación del descuento fiscal en carburantes. La decisión de aplazar nuevas medidas hasta septiembre responde, según fuentes oficiales, al deseo de disponer de un panorama más completo antes de adoptar cambios adicionales que afecten a las finanzas públicas y a la política económica general.
En los próximos días, los analistas y los agentes económicos seguirán de cerca tanto la evolución del IPC como el comportamiento de los precios del combustible para contrastar si la medida de la rebaja del gasóleo atenúa la presión sobre la inflación y sobre el gasto de los hogares en un periodo ligado tradicionalmente a mayor movilidad y consumo.