El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, calificó hoy de «inaceptable» que determinados países utilicen la unanimidad exigida en materia de política exterior de la Unión Europea para «secuestrar» decisiones y frenar así la capacidad de la UE para avanzar. Las declaraciones tuvieron lugar a su llegada a una reunión informal de ministros comunitarios en Wicklow / Newtownmountkennedy (Irlanda).
Crítica al uso del veto y llamada a cambiar el procedimiento
Albares defendió que la unanimidad puede justificarse cuando están en juego intereses nacionales concretos, pero subrayó que no admite el uso de ese mecanismo como una herramienta para paralizar iniciativas europeas. En ese contexto, España participa en la reflexión sobre el funcionamiento del Servicio Europeo de Acción Exterior y sobre los procedimientos con los que la UE toma decisiones en materia de política exterior.
«Yo puedo entender la unanimidad y por lo tanto un derecho de veto cuando hay intereses nacionales en juego, pero lo que no puedo entender, no puedo aceptar, es que se use la unanimidad, ese derecho de veto para secuestrar el que Europa pueda avanzar»
El ministro, según la nota de EFE, explicó que España y otros países plantean la posibilidad de avanzar en determinados asuntos mediante mayoría cualificada, para evitar que un solo Estado bloquee decisiones que implican el interés colectivo europeo.
Apoyo a Ucrania y postura sobre Oriente Medio
Además de la crítica al uso del veto, Albares reiteró el compromiso de España con el respaldo a Ucrania y con los intentos por promover la paz en Oriente Medio. Señaló que es necesario mantener el apoyo a Kiev y trabajar por una solución que garantice estabilidad regional.
En relación con el conflicto entre israelíes y palestinos, el ministro hizo hincapié en la apuesta por la solución de los dos Estados como el único camino que, a su juicio, ofrecerá paz y estabilidad a la región. Albares se refirió asimismo a una reunión mantenida la noche anterior con países afines para coordinar posiciones y «marcar la diferencia» en los debates comunitarios.
Implicaciones políticas y de gobierno
La insistencia del ministro en revisar los mecanismos de decisión pone de manifiesto una tensión recurrente en la UE: el choque entre la necesidad de consenso para decisiones sensibles y la voluntad de algunos Estados de proseguir con mayor celeridad en cuestiones de seguridad, sanciones o reconocimiento internacional.
- Revisión institucional: España participa en la reflexión sobre el Servicio Europeo de Acción Exterior.
- Procedimiento de decisión: se plantea el uso de mayorías cualificadas en determinados asuntos.
- Prioridades exteriores: apoyo a Ucrania y promoción de la solución de los dos Estados en Oriente Medio.
Los debates sobre la modificación de reglas internas de la UE son complejos y requieren consensos amplios entre los Veintisiete. Cualquier avance hacia la ampliación del uso de la mayoría cualificada en política exterior implicaría, en la práctica, negociar excepciones y salvaguardas para asuntos considerados de alta sensibilidad nacional.
| Elemento | Unanimidad | Mayoría cualificada |
|---|---|---|
| Característica | Permite derecho de veto de cada Estado | Decisión con umbral de votos ponderados, sin veto individual |
| Uso actual en política exterior | Requisito habitual en muchos temas sensibles | Propuesta en debate como mecanismo para acelerar decisiones |
La posición expresada por el ministro español representa, en cualquier caso, una llamada a la reflexión sobre la capacidad de la Unión para responder con rapidez y coordinación a crisis internacionales y a desafíos estratégicos. El resultado de ese debate marcará la capacidad del bloque para adoptar respuestas conjuntas frente a conflictos internacionales y a retos de seguridad y política exterior.
Las conversaciones informales entre ministros que se celebran en Irlanda servirán para tantear posiciones y, aunque las decisiones sobre cambios en los procedimientos requieren un amplio proceso político y jurídico, la denuncia de Albares sobre el uso del veto pone el tema en primera línea de la agenda comunitaria.