El BNG de Agolada ha alzado la voz esta semana para denunciar «una deficiente calidad en la asistencia sanitaria» en el municipio, que atribuye a la falta de profesionales, al estado del edificio del consultorio y a problemas en la conservación de medicamentos.
Servicios reducidos y consultas provisionales
Según la formación nacionalista, el centro de salud del municipio lleva «varios días sin médicos», de forma que durante este periodo solo ha estado disponible la atención de enfermería. La falta de facultativos, señala el BNG, se mantendrá al menos hasta el próximo lunes.
Además de la escasez de personal, los trabajos de reforma en las instalaciones —de titularidad municipal, según el partido— acumulan ya cuatro meses y han obligado a los profesionales a atender a pacientes en un espacio provisional, el gimnasio municipal.
Medicamentos estropeados por averías eléctricas
El grupo local también denuncia averías en el suministro eléctrico que han afectado a las neveras en las que se conservan medicamentos y vacunas. Estas fallas habrían provocado la pérdida de la adecuada cadena de conservación de algunos lotes, que, según el BNG, tuvieron que ser retirados por no garantizarse sus condiciones.
Tras varias jornadas desde esos incidentes, las neveras «continúan sin funcionar correctamente», por lo que el desperdicio de medicación sigue produciéndose, según la denuncia pública del BNG.
«Agolada necesita instalacións que funcionen e necesita médicos. Cada Administración debe cumprir coa súa responsabilidade e facelo xa»
Reclamaciones a las administraciones
La portavoz del BNG en Agolada, Susana Tato, ha pedido al Sergas que coordine y aporte los recursos necesarios para garantizar la asistencia sanitaria, especialmente en un momento en que la población del municipio se incrementa durante el verano.
En paralelo, el BNG exige al gobierno local que acometa y finalice los trabajos en el edificio municipal y ofrezca explicaciones sobre el retraso en las obras, que, según el partido, no avanzan hacia su conclusión. Tato advirtió asimismo que no aceptará «un intercambio de culpas» entre las administraciones competentes: Concello y Xunta.
- Ausencia temporal de médicos: varias jornadas sin facultativos y solo servicio de enfermería.
- Obras prolongadas: cuatro meses de trabajos que han desplazado la atención al gimnasio.
- Fallo en conservación de fármacos: averías eléctricas en las neveras y retirada de medicamentos afectadas.
| Problema | Situación descrita |
|---|---|
| Personal | Varios días sin médicos; solo enfermería disponible |
| Infraestructura | Obras en el consultorio desde hace cuatro meses; consultas en gimnasio |
| Conservación | Neveras averiadas; medicamentos retirados por pérdida de condiciones |
La denuncia del BNG pone el foco en la responsabilidad compartida entre administraciones: mientras el edificio es de titularidad municipal, la organización y provisión de plantillas corresponde al Sergas. El partido reclama que cada administración asuma sus obligaciones para restablecer la atención con garantías.
Fuentes del BNG han subrayado el riesgo sanitario que suponen tanto la ausencia de facultativos como el fallo en la cadena de frío de determinados productos farmacéuticos, y han pedido una respuesta inmediata que evite la continuidad de estas deficiencias durante la temporada alta, cuando la población crece en el municipio.
Por ahora, el calendario de actuaciones y las medidas concretas que adoptarán la Xunta o el Concello para remediar la situación no se han hecho públicas en la información facilitada por el BNG.
La protesta política y la denuncia pública plantean preguntas sobre la capacidad de respuesta de las administraciones ante problemas simultáneos de plantillas e infraestructuras en centros de atención primaria, un aspecto de la gestión sanitaria con impacto directo en la atención a la ciudadanía.