Un análisis elaborado por el IS Global y recopilado por el Instituto de Salud de Barcelona sitúa a León en el puesto 738 de las 858 ciudades europeas estudiadas en lo que respecta a la mortalidad atribuible a la contaminación atmosférica. Aunque la clasificación aproxima a la capital leonesa al top 100 de urbes con menor mortalidad por ese motivo, el informe subraya que la ciudad todavía no cumple todos los umbrales recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Muertes evitables y escenarios de reducción
El Instituto de Salud de Barcelona diferencia dos interpretaciones sobre las muertes evitables: aquellas que podrían evitarse si la exposición a la contaminación bajase hasta los niveles recomendados por la OMS en 2021, y las que se podrían evitar si una ciudad alcanzara los niveles más bajos detectados en la tabla comparativa. Aplicando la primera interpretación al caso de León, el cálculo resulta en 44 muertes evitables al año.
«Las muertes evitables por contaminación se definen como la fracción de la mortalidad que podría evitarse cada año si un factor de riesgo particular no estuviera presente en la población»
El informe recuerda que la OMS endureció en 2021 sus directrices respecto a la actualización anterior de 2005, y que las recomendaciones actúan sobre contaminantes clásicos como el ozono, el dióxido de nitrógeno o el monóxido de carbono. Si León se ajustase a los límites fijados por la versión previa de la OMS (2005), el estudio señala que el número de muertes evitables descendería de forma notable en el cómputo anual, hasta apenas una muerte evitada según la comparación citada.
- Ciudades analizadas: 858
- Posición de León: 738
- Muertes evitables si se cumplieran las guías OMS (2021): 44 al año
- Muertes evitables según guías OMS (2005): 1 al año
Contexto y ámbitos de actuación
El estudio no entra en medidas concretas para cada ciudad sino que ofrece un marco comparativo: identifica la fracción de mortalidad atribuible a la contaminación del aire y muestra el potencial de reducción de esa mortalidad si se aplicaran los umbrales recomendados. En el caso de León, los elementos citados por el informe —ozono, dióxido de nitrógeno y monóxido de carbono— son los contaminantes tradicionales sobre los que se debería incidir para reducir riesgos sanitarios.
La posición de León en la clasificación muestra que, pese a contar con una calidad del aire relativamente favorable respecto a otras urbes europeas, persisten márgenes de mejora que tendrían un impacto directo en la mortalidad anual atribuible a la contaminación. Además, el estudio señala que alcanzar los valores más bajos del ranking —por ejemplo, los constatados en ciudades con niveles de contaminación extremos bajos— implicaría una reducción mayor aún de los fallecimientos relacionados con la mala calidad del aire.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Ciudades analizadas | 858 |
| Posición de León | 738 |
| Muertes evitables (OMS 2021) | 44 anuales |
| Muertes evitables (OMS 2005) | 1 anual |
Para los responsables sanitarios y municipales, el informe aporta una referencia cuantitativa sobre el beneficio potencial de adoptar medidas de mejora de la calidad del aire. Aunque el documento no prescribe políticas concretas, los datos refuerzan la vinculación entre niveles de contaminantes y mortalidad, y ofrecen un elemento más a considerar en la planificación urbana y en la política ambiental.
La evaluación de IS Global, trasladada por el Instituto de Salud de Barcelona, sitúa a León en una posición intermedia favorable dentro del conjunto europeo, pero también pone de manifiesto que la mera buena posición relativa no elimina la existencia de un margen de actuación cuyo efecto directo sería la reducción de decenas de muertes cada año.