La infraestructura del portal de Metrolínea en Piedecuesta, entregada en 2018 y valorada en más de $30.000 millones, evidencia un estado de abandono que incluye el arranque de escaleras eléctricas, el desvalijamiento del ascensor, la destrucción de la subestación eléctrica y el saqueo de oficinas, según el reporte del sistema de transporte.
Daños y situación administrativa
Las imágenes y el diagnóstico difundidos por Metrolínea muestran un complejo convertido en un cascarón: elementos mecánicos y eléctricos de alto valor fueron extraídos o dañados, lo que impide cualquier reactivación inmediata de la infraestructura. El gerente general de Metrolínea, Emiro Castro, explicó que desde el año anterior el sistema dejó de financiar la vigilancia del portal porque, según el convenio de financiación, la obligación de asumir la infraestructura recae en la alcaldía municipal.
"Ya se están adelantando gestiones con el municipio para que lo reciba y pueda ponerle vigilancia", dijo el gerente Emiro Castro.
Castro advirtió además que la falta de recepción formal por parte del municipio ha generado un vacío operacional: al no asumir las alcaldías la obligación de custodiar y administrar estos bienes, Metrolínea carece de recursos para garantizar la seguridad y el mantenimiento de las estaciones y portales.
- Daños constatados: escaleras eléctricas arrancadas, ascensor desvalijado, subestación eléctrica destruida, oficinas saqueadas.
- Origen del problema: obras entregadas en 2018 que nunca entraron en funcionamiento; ausencia de recepción formal por parte del municipio.
- Responsabilidad según Metrolínea: corresponde a las alcaldías asumir la custodia y cubrir el déficit operacional establecido en los convenios.
Contexto regional y repercusiones
El portal de Piedecuesta no es un caso aislado: Metrolínea señaló que el portal de Girón presenta condiciones similares de abandono y vandalismo. El gerente del sistema describió a ambos como "las dos infraestructuras más grandes y las más afectadas" y reiteró que mientras las administraciones municipales no asuman la responsabilidad, la red permanecerá vulnerable al saqueo y el deterioro.
| Elemento | Dato |
|---|---|
| Año de entrega | 2018 |
| Valor aproximado | $30.000 millones |
| Estado actual | Vandalizado y desvalijado |
| Responsabilidad administrativa | Reclamo de Metrolínea para que la alcaldía reciba y vigile |
La situación plantea varias consecuencias inmediatas para Piedecuesta: pérdida del valor público invertido, riesgo para la seguridad por elementos expuestos o dañados, y la necesidad de recursos adicionales para recuperar la infraestructura si finalmente la administración local decide recibirla. Además, la inactividad prolongada complica cualquier plan de integración del municipio a las rutas del sistema de transporte masivo.
Gestiones y posibles pasos a seguir
Según Metrolínea, ya se adelantan gestiones con el municipio para formalizar la recepción del portal y permitir que la alcaldía asuma la vigilancia. Sobre los recursos y el cronograma para la reparación o la reactivación no se aportaron detalles públicos adicionales en el reporte consultado.
El caso abre un debate sobre la coordinación interinstitucional en proyectos de movilidad financiados mediante convenios que trasladan responsabilidades operativas a las administraciones locales. Mientras se define quién responde por la seguridad y la conservación del bien, la infraestructura sigue siendo presa del deterioro y el robo.
La recuperación del portal exigirá, en cualquier escenario, acciones concretas de inspección técnica, aseguramiento de los activos remanentes y un plan de inversión para sustituir equipos y restablecer redes eléctricas afectadas. Sin esos pasos, la obra, construida hace ocho años con recursos públicos, amenaza con quedar definitivamente inutilizable.
Las autoridades municipales y Metrolínea están llamadas a precisar los plazos y las responsabilidades para evitar que inversiones millonarias sigan perdiéndose por falta de custodia y mantenimiento.