Un estudio desarrollado por la Universidad Federal de Rondônia (UNIR) advierte que comunidades indígenas y ribereñas vinculadas al río Madeira, en la Amazonía, están expuestas a niveles de mercurio en pescado y en personas que alcanzan entre tres y siete veces el límite de seguridad establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), según reportó Mongabay Latam.
Minería con dragas: fuente persistente de contaminación
Los investigadores atribuyen la presencia del metal al uso de dragas en la extracción de oro en la cuenca del Madeira. Al procesar sedimentos para separar el metal precioso se libera mercurio al agua; éste pasa a organismos acuáticos y, finalmente, se concentra en peces, que son un alimento base para muchas poblaciones ribereñas.
En localidades como Lago Puruzinho, a unos 20 kilómetros de Humaitá, los análisis realizados por la UNIR incluyeron 76 muestras de personas y más de 2.000 muestras de peces. Los resultados muestran concentraciones preocupantes en ambos tipos de muestras, que figuran entre las más altas detectadas en la cuenca.
| Elemento | Muestras analizadas | Resultados |
|---|---|---|
| Personas | 76 | Niveles entre 3 y 7 veces el límite OMS |
| Peces | >2.000 | Niveles entre 3 y 7 veces el límite OMS |
Riesgos para la salud y vía de exposición
La investigación destaca al metilmercurio como la forma más peligrosa para la salud humana: es orgánica, se bioacumula en la cadena alimentaria y se incorpora al organismo por el consumo de pescado. El coautor de varios trabajos de la UNIR, Ronaldo De Almeida, explicó la dinámica de exposición:
“El pescado es, lamentablemente, la principal vía de entrada para la ingestión de mercurio”.
Aunque el reporte no detalla en el texto publicado por Mongabay Latam las consecuencias clínicas específicas observadas en las poblaciones muestreadas, la literatura científica asociada al metilmercurio vincula la exposición prolongada con efectos neurológicos, problemas en el desarrollo infantil y alteraciones en el sistema cardiovascular.
Comunidades afectadas y alcance
El trabajo citó comunidades como Lago Puruzinho, Calama y el Territorio Indígena Karipuna entre las poblaciones afectadas, todas conectadas por la red fluvial del Madeira. En conjunto, se estima que decenas de comunidades de la región consumen pescado de manera habitual, lo que aumenta el riesgo de acumulación crónica del metal.
- Fuente primaria: liberación de mercurio por dragas de minería ilegal.
- Vía principal de exposición: consumo frecuente de pescado contaminado.
- Grupos en riesgo: indígenas y ribereños con dietas basadas en peces.
Implicaciones y próximos pasos
El estudio de la UNIR aporta evidencia localizada que refuerza alertas previas sobre la contaminación minera en la Amazonía. Si bien la investigación documenta la presencia del metal en niveles elevados, queda por conocer la extensión temporal de la exposición y las medidas de respuesta sanitaria y ambiental que se implementen en la región.
Reportes como el de Mongabay Latam, basados en los datos de la universidad, llaman la atención sobre la necesidad de acciones integradas: control de actividades mineras ilegales, vigilancia epidemiológica en comunidades expuestas y campañas informativas para reducir la ingesta de especies con mayor carga de mercurio.
Mientras tanto, la dependencia histórica de la pesca en estas poblaciones complica la mitigación inmediata, pues sustituir una fuente alimentaria tradicional requiere alternativas viables y seguimientos sanitarios continuos.
La evidencia presentada por la UNIR constituye una alerta sobre un problema ambiental y sanitario que trasciende fronteras administrativas y que exige coordinación entre autoridades ambientales, de salud y comunidades indígenas para reducir riesgos y proteger la salud en la Amazonía.