La petrolera estatal Petrobras anunció el hallazgo de hidrocarburos en el pozo exploratorio Morpho, ubicado en aguas ultraprofundas de la cuenca de Foz do Amazonas, frente a la costa del estado brasileño de Amapá. La compañía informó que la presencia de estos compuestos quedó registrada mediante registros eléctricos e indicios en muestras de roca, sin precisar aún si se trata de petróleo, gas o una combinación de ambos.
Detalles técnicos y cronología del proyecto
Según el comunicado difundido por la empresa, el pozo se encuentra a aproximadamente 175 kilómetros de la costa y a una profundidad de agua de 2.886 metros. Petrobras precisó que las labores de perforación continúan para completar la evaluación exploratoria y aseguró que estas se realizan “de manera segura” y con respeto por el medio ambiente y las comunidades locales.
La perforación del pozo Morpho se inició en octubre de 2025 luego de un proceso de autorizaciones que incluyó una revisión del permiso ambiental. En octubre de 2025, el Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama) concedió la licencia para explorar el área, tras haber rechazado inicialmente la solicitud en 2023 por “inconsistencias técnicas”, según la propia Petrobras.
| Dato | Valor |
|---|---|
| Ubicación | Cuenca de Foz do Amazonas (frente a Amapá) |
| Distancia a la costa | 175 km |
| Profundidad de agua | 2.886 m |
| Fecha de inicio de perforación | Octubre de 2025 |
| Permiso ambiental | Concedido por Ibama en octubre de 2025 (rechazado en 2023) |
Reacciones y preocupaciones ambientales
El anuncio reactivó de inmediato las críticas de organizaciones ambientalistas que habían cuestionado desde un inicio la autorización para explorar esa área, especialmente por su proximidad a la desembocadura del río Amazonas y la biodiversidad marina del litoral norte brasileño.
“Nuestro optimismo respecto al Margen Ecuatorial brasileño se confirma hoy”, dijo Magda Chambriard, presidenta de Petrobras, en el comunicado de la compañía.
Por su parte, grupos como el Observatorio do Clima mantienen objeciones sobre el proceso de licenciamiento. La coordinadora Suely Araujo, citada en informes de agencias, sostuvo que el hallazgo no resuelve las supuestas deficiencias en la evaluación ambiental y que las comunidades tradicionales no habrían sido consultadas adecuadamente. Además alertó sobre errores en los cálculos de impacto en caso de un derrame.
- Riesgo a la biodiversidad: La región marítima frente a la Amazonía concentra especies y hábitats sensibles que podrían verse afectados por actividades petroleras.
- Consultas a comunidades: Organizaciones sostienen que las poblaciones locales no fueron vinculadas en el proceso de decisión.
- Contingencia frente a derrames: El permiso de Ibama se otorgó tras revisar planes de contingencia; aun así, persisten dudas técnicas y jurídicas.
Contexto geopolítico y económico
La cuenca de Foz do Amazonas forma parte del denominado Margen Ecuatorial, una extensa región marítima en la que países vecinos, como Guyana, han identificado grandes reservas. El Gobierno brasileño ha señalado esa área como estratégica para la reposición de reservas y la seguridad energética del país; Petrobras, miembro de un sector que combina objetivos económicos y de transición energética, justificó la exploración como parte de ese enfoque.
El permiso otorgado por Ibama llegó semanas antes de la cumbre climática de la ONU (COP30), celebrada en 2025 en el estado de Pará, un hecho que aumentó la visibilidad y la controversia del proyecto entre actores locales, nacionales e internacionales.
Qué sigue
Petrobras declaró que continuará las tareas de evaluación del pozo para determinar la naturaleza y la extensión de los hidrocarburos detectados. Mientras tanto, las críticas de organizaciones ambientales y los recursos judiciales presentados durante el proceso de otorgamiento del permiso no han sido eliminados del debate público, por lo que es previsible que el caso siga generando disputas legales y políticas.
La confirmación de presencia de hidrocarburos en Morpho obliga a confrontar dos realidades: la voluntad estatal y empresarial de explotar recursos para financiar la transición energética, y las advertencias sobre los riesgos ambientales y sociales vinculados a la actividad petrolera en un ecosistema tan frágil como el de la desembocadura del Amazonas.