El Gobierno de Río Negro anunció que la operación del Tren del Valle se incorporará de manera progresiva a la órbita provincial y que habrá un período de transición de hasta 120 días para realizar una evaluación técnica, administrativa y de seguridad antes de iniciar la prestación del servicio. La decisión fue detallada por el ministro de Gobierno y Trabajo, Agustín Ríos, tras el acuerdo firmado entre la Gobernación y el Gobierno Nacional.
Un proceso con fases y condiciones claras
Según la comunicación oficial, la transferencia incluye instancias legales y administrativas que deben completarse antes de que Tren Patagónico asuma la operación. En ese lapso, la provincia evaluará el material rodante, la infraestructura y las condiciones necesarias para prestar un servicio seguro y confiable.
“Hay que hacerlo bien”, resumió el ministro Agustín Ríos, al subrayar la necesidad de construir un servicio que cumpla horarios y genere confianza en los usuarios.
Ríos enfatizó que la instrucción del gobernador fue precisa: el tren debe ser un servicio en el que la gente pueda confiar y que cumpla con la puntualidad anunciada. En una entrevista con FM Master de Cipolletti, el ministro explicó que la operación debe permitir que el Tren del Valle alcance su valor estratégico para la movilidad cotidiana del Alto Valle.
Impacto esperado y prioridades
El gobierno provincial destacó dos objetivos principales: por un lado, ofrecer una alternativa de transporte que contribuya a descomprimir las rutas; por el otro, garantizar la seguridad y regularidad del servicio. La puesta en marcha incluye tareas de recuperación y mejora de la infraestructura ferroviaria y la evaluación del material rodante actual.
La primera etapa prevista contempla la recuperación del servicio entre General Roca y Cipolletti, con una previsión inicial de cuatro frecuencias diarias y cinco nuevos apeaderos. El comunicado oficial indica que esos parámetros forman parte de la planificación inicial, sujeta a la auditoría técnica que se realizará durante el período de transición.
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Plazo de transición | Hasta 120 días para evaluación técnica, administrativa y de seguridad |
| Etapa inicial | Recuperación del tramo General Roca – Cipolletti |
| Frecuencias previstas | 4 por día (estimación inicial) |
| Apeaderos | 5 nuevos apeaderos previstos |
Expectativas y responsabilidades
Desde la Provincia señalaron que el acuerdo con la Nación habilita a Tren Patagónico a asumir la operación una vez cumplidas las instancias previstas. El ministro Ríos expresó que la iniciativa genera “muchísimo entusiasmo” pero también “una enorme responsabilidad”, y remarcó la necesidad de que el servicio funcione con regularidad horaria y condiciones de seguridad adecuadas.
El alcance concreto del proyecto —frecuencias definitivas, horarios, tarifas y condiciones operativas— quedará definido tras la evaluación. En el comunicado no se detallaron plazos precisos para la habilitación de cada uno de los cinco apeaderos ni el cronograma de obras requerido para la recuperación completa del tramo.
Qué significa para los usuarios del Alto Valle
Para los vecinos del Alto Valle, la puesta en marcha del Tren del Valle implicaría una nueva alternativa de transporte entre ciudades como General Roca y Cipolletti, con potencial para reducir la dependencia del transporte por ruta y el congestionamiento vehicular. El Gobierno resaltó el valor estratégico del servicio para la movilidad cotidiana y su utilidad para “descomprimir las rutas”.
- Proceso de transferencia con evaluación técnica de hasta 120 días.
- Primera etapa propuesta: General Roca – Cipolletti, cuatro frecuencias diarias y cinco apeaderos.
- El objetivo oficial es priorizar la seguridad, la puntualidad y la confiabilidad del servicio.
La operatoria concreta y los tiempos dependerán de los informes técnicos que arroje el período de transición y de la finalización de los trámites administrativos. La Provincia sostuvo que avanzará con las mejoras necesarias una vez cumplidas las instancias requeridas.
La iniciativa se presenta como un cambio en la gestión del transporte ferroviario regional, con la intención explícita de que sea un servicio estable y integral en la oferta de movilidad del Alto Valle.