Provincia y Nación acuerdan el traspaso de dos corredores viales clave
El Ejecutivo nacional oficializó el traspaso a la provincia de Río Negro de la administración de las rutas nacionales 22 y 151, dos corredores clave para el tránsito de cargas y el acceso a la zona de Vaca Muerta. El convenio, firmado en la Casa Rosada, prevé que la provincia se haga cargo de la gestión integral de aproximadamente 508 kilómetros y tendrá una vigencia de 20 años.
El encuentro en la sede del Poder Ejecutivo nacional contó con la participación del jefe de Gabinete, Diego Santilli, y del ministro de Economía, Luis Caputo, además del gobernador Alberto Weretilneck y funcionarios provinciales y nacionales, según informó el gobierno rionegrino.
Alcance técnico y operativo del acuerdo
El convenio establece que la transferencia no será automática en un único acto: la asunción de la gestión se llevará adelante tramo por tramo mediante acuerdos específicos. La provincia financiará las intervenciones, definirá su propio plan de obras, y quedará a cargo de la conservación, el mantenimiento, los servicios al usuario y el control operativo.
En paralelo, Vialidad Nacional conservará la jurisdicción de las rutas y mantendrá la supervisión técnica sobre los trabajos, por lo que la provincia y el organismo nacional compartirán responsabilidades técnicas y de monitoreo.
"Después de años de deterioro, obras inconclusas y respuestas que nunca llegaron, Río Negro decidió cambiar la historia", sostuvieron desde la gestión provincial al difundir el acuerdo.
Obras prioritarias y primer mapa de intervención
Desde la Provincia señalaron tres intervenciones prioritarias que se incluirán en el plan inicial de obras:
- Finalización de la rotonda de las rutas 22 y 250 en Choele Choel.
- Reacondicionamiento de la Ruta 151 entre Barda del Medio y Catriel.
- Intervención en el sector de Puente 83 en Cipolletti.
Modalidad de financiación y posibilidad de peajes
El acuerdo prevé que la provincia financie las obras necesarias para los tramos que asuma. Además, el convenio contempla la posibilidad de una eventual concesión a terceros mediante el cobro de peajes, en el marco del Decreto 253/2026, aunque no se especificaron plazos ni montos para una eventual licitación.
| Concepto | Detalle |
|---|---|
| Kilómetros involucrados | ~508 km (tramos de RN 22 y RN 151) |
| Vigencia del convenio | 20 años |
| Responsabilidades provinciales | Obras, conservación, mantenimiento, servicios al usuario, control operativo |
| Rol de Vialidad Nacional | Jurisdicción nacional y supervisión técnica |
Contexto y repercusiones locales
La transferencia se presenta como un cambio de gestión tras años de reclamos provinciales por el estado de ambos corredores. La Provincia destacó que las rutas intervienen directamente en la circulación de miles de rionegrinos y en la logística vinculada a la producción y la energía, subrayando la necesidad de preparar la infraestructura frente a la transformación productiva que atraviesa la región.
En el terreno político, el acuerdo implicó la articulación entre autoridades nacionales y provinciales y se comunicó como un avance en la coordinación interjurisdiccional. Sin embargo, quedan preguntas abiertas en torno al cronograma de ejecución, el costo real de las obras y el impacto tarifario para los usuarios si se concreta una concesión con peajes.
Qué sigue: plazos y pasos administrativos
Según lo establecido, los pasos siguientes serán la firma de convenios específicos por tramo y la elaboración de planes de obras detallados por parte de la provincia. También deberá definirse cómo se resolverán las obras y contratos nacionales que están en curso en los sectores transferidos, tal como lo establece el acuerdo.
El traspaso de la administración de corredores viales de esta magnitud implica procesos técnicos y administrativos complejos que estabilizarán la operación sólo una vez que se concreten los convenios tramo a tramo y se asignen los recursos necesarios para cada intervención.
La medida marca, en cualquier caso, un cambio en la responsabilidad sobre infraestructura clave de Río Negro y abre la puerta a un nuevo modelo de gestión que combinará la planificación provincial con la supervisión técnica nacional.