Decisión del Concejo y alcance
El Concejo Deliberante de Puerto Madryn aprobó recientemente una normativa que autoriza la prestación de servicios de transporte a través de plataformas digitales como Uber, Didi y Cabify dentro del ejido municipal, y deja sin efecto la prohibición que regía desde 2016. La regulación incorpora además la habilitación del servicio Uber Moto, y establece requisitos mínimos para los conductores y los vehículos involucrados en la actividad.
Requisitos básicos y diferencias con taxis y remises
El concejal Hernán Pereira explicó que, entre las exigencias, los vehículos deberán contar con licencia de conducir profesional y seguro para pasajeros. La normativa busca regular una actividad que ya operaba en la ciudad y diferenciar el servicio de las plataformas respecto a los modos tradicionales —taxis y remises— que mantienen la posibilidad de levantar pasajeros en la vía pública y operan con paradas físicas.
- Licencia de conducir profesional obligatoria para quienes presten el servicio.
- Seguro para pasajeros exigido para los vehículos inscriptos en las plataformas.
- Habilitación específica para la modalidad Uber Moto.
- Las plataformas continuarán operando mediante la aplicación, con viajes punto a punto, sin paradas en la vía pública como las de taxis y remises.
"La medida busca regular una actividad que ya funcionaba en la ciudad y diferenciarla de taxis y remises", señaló Hernán Pereira.
Qué cambia para vecinos, conductores y el turismo
Para los usuarios locales y turistas la principal novedad es la disponibilidad de nuevas alternativas de viaje a partir de aplicaciones móviles, algo que el concejal destacó como demanda ya existente, sobre todo en una ciudad con fuerte flujo turístico como Puerto Madryn. Para los conductores, la norma establece un marco formal que implica trámites y cumplimiento de requisitos pensados para garantizar cobertura y seguridad —al menos en los rubros especificados—.
En cuanto a los prestadores tradicionales, la norma mantiene la distinción operativa entre plataformas y servicios regulados por licencias de taxis y remises: estos últimos conservan la potestad de tomar pasajeros en la calle y operar desde paradas, mientras que las plataformas seguirán basando sus viajes en pedidos puntuales desde la aplicación.
Tabla: requisitos mencionados
| Aspecto | Situación según la norma |
|---|---|
| Licencia de conducir | Profesional obligatoria |
| Seguro para pasajeros | Exigido |
| Modalidades habilitadas | Uber, Didi, Cabify y Uber Moto |
| Levantar pasajeros en vía pública | Permanece reservado a taxis y remises |
Implicancias y próximos pasos
La sanción de la ordenanza implica que, a partir de ahora, la actividad de las plataformas deberá ajustarse a los requisitos municipales antes reseñados. La regulación municipal permite avanzar en controles y mecanismos de fiscalización para verificar el cumplimiento de las exigencias, aunque el detalle operativo sobre cómo se implementarán los controles administrativos y de tránsito no fue explicitado en el comunicado difundido por el concejal.
En la práctica, la normativa intenta conjugar la realidad de una demanda instalada —especialmente en temporadas altas de turismo— con la necesidad de proteger a los pasajeros mediante seguros y exigir condiciones formales a quienes presten el servicio. La medida también plantea la necesidad de diálogo entre los distintos actores: plataformas, conductores particulares, choferes de taxis y remises, y el Estado municipal, para ajustar la convivencia en las calles y en espacios de espera o paradas.
Queda por verse cómo se instrumentarán los controles y si la reglamentación municipal incluirá plazos para la adecuación de vehículos y conductores, sanciones por incumplimiento o mecanismos de coordinación con las plataformas tecnológicas para el intercambio de datos necesarios para la fiscalización.
La aprobación en el Concejo pone a Puerto Madryn —ciudad turística del golfo— en sintonía con otras jurisdicciones que buscaron regular la actividad de aplicaciones de transporte, pero el desafío será garantizar que la norma se traduzca en mayor seguridad y ordenamiento urbano sin afectar la oferta ni profundizar la informalidad en el sector.