El término NAD+ se convirtió en los últimos meses en un reclamo habitual en clínicas de longevidad, consultas estéticas y perfiles de celebridades. Aparece en pastillas, sérums, cremas y hasta en protocolos intravenosos, con promesas que van desde aumentar la energía hasta frenar el reloj biológico. Sin embargo, la evidencia que respalda esas afirmaciones todavía es limitada y, en muchos casos, los tratamientos no están regulados, según la cobertura especializada.
Qué es y por qué interesa
Las siglas NAD+ responden a nicotinamida adenina dinucleótido, una coenzima presente de forma natural en las células. Participa en procesos clave como la producción de energía celular, la reparación del ADN y la protección frente al estrés oxidativo, explica David Fernández Polo, científico y responsable de educación de Paula's Choice España, citado en el informe.
Su razón de ser en el mercado es que los niveles de NAD+ tienden a disminuir con la edad. Parte del argumento comercial es que, al suplementar o estimular sus precursores, sería posible ralentizar algunos procesos asociados al envejecimiento celular.
Formatos y promesas
La oferta es amplia. Entre los formatos más difundidos se mencionan:
- Suplementos orales con precursores del NAD+.
- Productos tópicos, como sueros y cremas que incluyen el claim en su formulación.
- Administración intravenosa en clínicas especializadas, a menudo combinada con otras vitaminas o compuestos.
En el sector de la estética y la longevidad, algunas profesionales relatan experiencias personales de uso. Natalia de la Vega, fundadora de Tacha Beauty, afirma tomar un suplemento con precursores de NAD+ en ayunas y atribuye a esa práctica una mejora en sus niveles de energía. Por su parte, la esteticista Carmen Navarro cuenta haber probado la vía intravenosa, que suele acompañar con vitamina C o resveratrol en su centro.
"Yo lo noto y, cuando tengo algún período sin él, me siento con menos energía y más cansada", dijo Natalia de la Vega sobre su experiencia personal con precursores de NAD+.
Qué dice la ciencia y cuáles son las limitaciones
Si bien existen estudios básicos que describen el papel de NAD+ en el metabolismo y la reparación celular, la traducción de esos hallazgos a tratamientos que prolonguen la vida o reviertan el envejecimiento humano aún no cuenta con consenso científico. Además, la nota consultada subraya dos puntos claves:
- No todos los tratamientos están regulados por autoridades sanitarias.
- Muchos usos—en especial las vías intravenosas—carecen de ensayos clínicos robustos que avalen su seguridad y eficacia a largo plazo.
Consejos prácticos para quien lo considera
Ante la popularidad creciente del NAD+, conviene recordar principios básicos al evaluar cualquier intervención:
- Consultar a un profesional de la salud calificado antes de iniciar suplementos o tratamientos invasivos.
- Verificar la regulación y certificaciones del producto o la clínica.
- Priorizar intervenciones con evidencia clínica sólida para objetivos de salud comprobados.
| Formato | Ventaja reclamada | Estado de la evidencia |
|---|---|---|
| Suplementos orales | Mejorar energía celular | En investigación, evidencia preliminar |
| Tópicos (cremas, sérums) | Promesas cosméticas | Limitada; depende de la formulación |
| Intravenosos | Efecto rápido declarado por usuarios | Poca regulación y ensayos clínicos robustos |
La tendencia coloca al NAD+ en el cruce entre la estética y la medicina preventiva, con alta visibilidad por el respaldo público de figuras y gurús de la belleza. No obstante, la recomendación de especialistas es prudente: hasta que existan estudios clínicos concluyentes y una regulación clara, los consumidores deberían informarse, contrastar fuentes y priorizar medidas de salud con evidencia comprobada.
En un mercado que suele mezclar promesas de bienestar con intereses comerciales, la decisión de probar un suplemento o un goteo intravenoso debe basarse en información verificada y en el acompañamiento de profesionales sanitarios.