Una reliquia que volvió a echar humo en la costa
La locomotora 3925, apodada históricamente “La 39 Grande”, regresó este fin de semana a la Estación Ferroautomotora de Mar del Plata como protagonista de los actos por los 140 años de la llegada del tren a la ciudad. La máquina, fabricada hace más de un siglo, completó un viaje de casi 20 horas y lució, según la cobertura, con detalles brillantes y chapas de bronce que exhiben la marca The Vulcan Foundry y su origen en Lancashire, Inglaterra.
El rescate de la 3925 demandó 17 años de trabajo por parte de un grupo de apasionados del ferrocarril que la recuperaron del olvido. Tras una prueba hasta la estación de Dolores hace un mes, la locomotora arribó a la costa acompañada por ocho vagones: cinco pertenecen al Museo Ferroviario y tres son coches de pasajeros —dos de calidad pulman y uno semi pulman—, detalló la cobertura original.
La operación y su gente
El proyecto estuvo en manos del Ferroclub Argentino y, al comando de la máquina, según lo informado a LA NACION, estuvo Martín Campbell, gestor del proyecto. Campbell dijo que el objetivo es contar con “una máquina que pueda salir a la vida sin la exigencia de cumplir un horario pero que se mueva a ritmo lógico”, una perspectiva que plantea usos turísticos y salidas puntuales más que servicios regulares.
“Siempre el objetivo es tener una máquina que pueda salir a la vida sin la exigencia de cumplir un horario pero que se mueva a ritmo lógico.” — Martín Campbell, Ferroclub Argentino, citado por LA NACION
Al acto concurrieron vecinos, turistas, trabajadores y exempleados ferroviarios que se acercaron a ver la reliquia. Entre los asistentes se destacó la presencia de Juan Carlos Guimaraes, identificado como exfoguista y de 85 años, que llevó una fotografía tomada hace 60 años en la misma unidad, enfatizando el lazo personal y generacional con la locomotora.
Memoria y patrimonio en las vías
La 3925 no es una máquina cualquiera para Mar del Plata: su primer viaje a la ciudad se remonta a 1926 en el recorrido que la unía con Bahía Blanca. La recuperación de esta locomotora pone en primer plano la importancia del patrimonio ferroviario local, la memoria de los oficios y el potencial de iniciativas privadas y asociativas para mantener viva la historia del transporte.
- Locomotora: 3925, conocida como “La 39 Grande”.
- Restauración: 17 años de trabajo por entusiastas del ferrocarril.
- Viaje: casi 20 horas hasta Mar del Plata; prueba previa hasta Dolores.
- Formación: 8 vagones (5 del Museo Ferroviario; 3 de pasajeros: 2 pulman, 1 semi pulman).
En la urbe costera, la llegada despertó curiosidad y emoción en distintos barrios: hubo quienes se acercaron desde el centro y las zonas portuarias, y también turistas que coincidieron con la convocatoria. Para muchos, la imagen de la locomotora a vapor con su bocanada de humo fue un vínculo tangible con otro tiempo de la ciudad, cuando el tren marcaba el pulso del crecimiento estival y comercial.
¿Qué sigue para la 3925?
Según lo informado, la intención es que la locomotora participe en viajes especiales sin la presión de un cronograma comercial, lo que abre la posibilidad de salidas turísticas y actos conmemorativos. Esa modalidad implicaría coordinación entre el Ferroclub, museos y estaciones locales para que la máquina recorra tramos de la región de manera esporádica y segura.
La recuperación de la 3925 reafirma además una demanda recurrente en Mar del Plata: la preservación del patrimonio ferroviario como atractivo cultural y educativo. Mientras tanto, la estampa de la locomotora frente a la Estación Ferroautomotora quedó registrada por miles de personas que, por unas horas, pudieron revivir la historia ferroviaria de la ciudad.