El viaje presidencial a París que comienza esta semana tiene, además de objetivos diplomáticos y comerciales, una meta central de política interna: lograr que los gobernadores que acompañan a Javier Milei avalen la eliminación o, al menos, la suspensión de las Paso (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias).
Una gestión que empuja la reforma desde el exterior
La delegación oficial que partirá hacia la capital francesa incluye a varios funcionarios y a doce gobernadores que el Presidente pretende convencer de firmar un compromiso político. En el ala política del gobierno —según el entorno que organiza el viaje— la decisión de acelerar la reforma electoral responde a la sensación de que, si no se define ahora, la iniciativa puede quedar postergada por la realidad económica y por el calendario electoral.
En ese marco, figuras como Karina Milei y Diego Santilli aparecen como operadores claves. Santilli, referido en la nota como el ministro coordinador, confía en que el viaje permitirá cerrar acuerdos que faciliten la modificación de las PASO. Desde la Casa Rosada reconocen, no obstante, que no todos los mandatarios provinciales están convencidos.
“Esperamos que durante el viaje terminemos de abrochar todo para avanzar con la reforma electoral, porque si se sigue demorando se va a complicar mucho o va a ser imposible que podamos concretarla.”
Motivos políticos y condicionantes económicos
Fuentes oficiales citadas en el reporte destacan que la urgencia no sólo es política: es también económica. El Gobierno orienta el pedido hacia gobernadores cuya confianza se ha visto erosionada por incumplimientos en transferencias de fondos, demoras en obras y la marcha del programa económico nacional. El deterioro de la actividad y la pérdida de empleo formal han reducido ingresos fiscales provinciales y aumentado la presión sobre los servicios públicos, en especial la salud.
Ese diagnóstico opera como argumento de presión: si no se obtienen los respaldos ahora, sostienen en el oficialismo, la posibilidad de avanzar con la reforma en octubre o en los primeros días de noviembre se vería seriamente limitada.
Qué busca el Ejecutivo y qué riesgos enfrenta
La Casa Rosada pretende una alfombra política que le permita presentar la reforma como un acuerdo federal; por eso subraya la presencia de mandatarios provinciales en la comitiva. Sin embargo, la falta de documentos que aseguren el cumplimiento futuro de compromisos —reconocen los propios interlocutores— alimenta la desconfianza de algunos gobernadores.
- Objetivo oficial: eliminación o suspensión de las PASO.
- Comitiva: incluye a hasta 12 gobernadores, según el reporte.
- Plazo político: urgencia por cerrar el acuerdo antes de octubre y principios de noviembre.
El plan del Ejecutivo combina tiempo y simbología: el escenario internacional de la “semana argentina” en París sirve como marco para sellar compromisos que, en la lectura oficial, deben concretarse lejos del ruido doméstico.
| Elemento | Situación |
|---|---|
| Reforma buscada | Eliminación/suspensión de las PASO |
| Actores centrales | Presidente, Karina Milei, Diego Santilli, gobernadores |
| Obstáculos | Desconfianza por incumplimientos en transferencias y obras; impacto económico en ingresos provinciales |
Si la Casa Rosada no logra construir ese consenso, la reforma podría quedar en suspenso, con el riesgo de alimentar más tensión entre el Ejecutivo y los gobernadores en un momento en que las provincias reclaman certidumbre fiscal. A la inversa, un acuerdo cerrado en París serviría al oficialismo para mostrar músculo político y acotar un foco de conflicto electoral antes de la definición del calendario.
En definitiva, el viaje combina diplomacia y una jugada doméstica: convertir una cumbre internacional en un escenario para un consenso que, si prospera, reconfiguraría la competencia electoral del próximo período. El resultado dependerá de la capacidad del gobierno para disipar la desconfianza provincial y ofrecer garantías creíbles sobre el cumplimiento de compromisos económicos y de gestión.