En pleno centro porteño, frente al Obelisco, científicos, becarios, docentes y estudiantes se congregaron este miércoles para exigir al Gobierno el cumplimiento de la Ley de Financiamiento de la Ciencia y denunciar lo que definieron como un proceso de desfinanciamiento del sistema científico nacional. La protesta, con carteles y megáfonos, combinó el reclamo por empleo con el pedido de políticas estables para investigación y desarrollo.
Reclamos y cifras que encendieron la movilización
La movilización puso el foco en números que, según los participantes, grafican la magnitud de la crisis: desde diciembre de 2023 se habrían perdido un promedio de 7 empleos por día en el área de investigación; la inversión proyectada para 2026 sería de 0,14% del PBI, la más baja desde 1972; y el Conicet informó que no renovará las becas posdoctorales a 379 investigadores formados en el país. Además, se mencionó la pérdida de 2.400 puestos de trabajo desde la asunción del Gobierno de Javier Milei y una caída del 50% en el poder adquisitivo de los salarios del sector.
“Hace unos días fuimos despedidos del Conicet porque no se nos otorgó la prórroga a la continuidad de nuestra carrera de investigación... Eso genera discontinuidad en nuestra carrera”, dijo Rocío, exbecaria posdoctoral, según publicó C5N.
Las voces en la Plaza de la República denunciaron que la política oficial está provocando “pérdida de líneas de investigación” y que la falta de continuidad compromete proyectos a largo plazo, en particular en áreas vinculadas a energía, salud y tecnología.
Qué pidieron y qué preocupa en la Ciudad
Los manifestantes reclamaron al Ejecutivo nacional el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento sancionada hace casi 300 días, y exigieron medidas concretas para garantizar la continuidad de becas, la reactivación de concursos y la recuperación de salarios frente a la erosión del poder adquisitivo. En la Ciudad, el Obelisco volvió a convertirse en punto de encuentro de reclamos sectoriales, y la protesta afectó el espacio público en una mañana con tránsito intenso.
- Restitución y renovación de becas posdoctorales y de conectividad laboral para investigadores.
- Aplicación de la Ley de Financiamiento de la Ciencia en términos presupuestarios concretos.
- Plan de recuperación de salarios y convocatoria a concursos para recomponer puestos de trabajo.
En términos prácticos, el escenario alarma a quienes producen conocimiento en la Ciudad: universidades porteñas y centros de investigación, que dependen de la estabilidad de las redes de financiamiento para sostener proyectos y grados. La pérdida de personal y la discontinuidad en líneas de trabajo podrían traducirse en retrasos en desarrollos tecnológicos y en la prestación de servicios especializados.
Impacto en la actividad científica y en la sociedad
Según los participantes, la crisis afecta no solo a los trabajadores del sector: compromete proyectos estratégicos para la producción energética, el desarrollo tecnológico y el tratamiento de enfermedades complejas. En palabras de quienes marcharon, la ausencia de políticas de largo plazo amenaza la autonomía y la continuidad de centros de estudio que integran la trama productiva y sanitaria del país.
| Indicador | Valor citado |
|---|---|
| Pérdida promedio de empleos desde dic-2023 | 7 empleos/día |
| Proyección de inversión en 2026 | 0,14% del PBI |
| Becas posdoctorales no renovadas | 379 |
| Puestos perdidos desde la asunción | 2.400 |
La protesta en el Obelisco fue parte de una jornada nacional de reclamos que incluyó marchas y concentraciones en otras ciudades. En Buenos Aires, el gesto reunió a distintos sectores del ecosistema científico y universitario, que advirtieron sobre la necesidad de un diálogo institucional urgente para evitar mayores fracturas.
El reclamo —visiblemente enardecido por testimonios de trabajadores afectados— dejó en claro que la discusión ya no es solo técnica o presupuestaria: se trata de la continuidad de carreras y proyectos que, según los manifestantes, pueden tardar años en recuperarse si no hay respuestas inmediatas. Y en la Ciudad, donde el Obelisco funciona como termómetro de los conflictos nacionales, la movilización volvió a recordar cuán íntima es la relación entre política, ciencia y calle.