El vínculo entre el Gobierno de Javier Milei y la opinión pública atraviesa una etapa de ruptura estructural, según el politólogo Federico Zapata en una entrevista con La Voz En Vivo. Zapata explicó que a lo largo de los primeros meses de gestión se perdieron tres dinámicas que hasta entonces sostenían el capital político oficialista, lo que complica las perspectivas del oficialismo de cara a las elecciones de 2027.
Los tres pilares que se resquebrajan
De acuerdo con el analista, las transformaciones se articulan en torno a tres ejes centrales:
- Expectativas sobre el futuro económico: la confianza en una mejora futura que justificaba el costo del ajuste en el presente se está agotando.
- La herencia recibida: la ventana para atribuir las dificultades al gobierno anterior se cerró y ahora los problemas cotidianos se imputan al Ejecutivo actual.
- Superioridad moral del discurso: tras episodios que reavivaron la preocupación por la corrupción, el oficialismo perdió parte de su perfil contracultural y de limpieza ética.
"Esa dinámica, que traccionaba el esfuerzo del ajuste en la opinión pública, se ha roto a lo largo del año de manera muy sustantiva", dijo Zapata sobre la percepción del futuro económico.
El analista situó el punto de quiebre del humor social a mediados de febrero, cuando la expectativa de un mejor escenario futuro dejó de compensar el malestar del presente. Esa modificación en la percepción pública, agregó, tiene efectos directos en la capacidad del Gobierno para sostener sacrificios económicos y sociales sin costo político inmediato.
Corrupción y la pérdida del perfil contracultural
Zapata mencionó en particular lo que denominó pérdida de superioridad moral, un elemento clave en la construcción del relato oficialista. En ese marco, citó al llamado "episodio Adorni" como uno de los hechos que reimpulsaron la preocupación pública por la corrupción y contribuyeron a desdibujar la distancia ética que el Gobierno pretendía mantener respecto del resto del sistema político.
Ese desgaste moral, para el politólogo, impacta con especial fuerza en un segmento que calificó como la "clase media descendente". Se trata, explicó, de ciudadanos sin ahorros que sienten que pierden posición social y que no encuentran representación en la oferta política actual: "Es una especie de descendente sin red que no acude al Estado y que queda en una zona de transición política sin capitalización alguna", señaló.
Implicancias electorales
Si bien Zapata no presentó proyecciones numéricas, su evaluación sugiere que el agotamiento de esas tres dinámicas reduce el margen de maniobra política del oficialismo de aquí a 2027. La pérdida de la promesa futura como contrapeso a la experiencia presente, junto con la atribución de responsabilidades al Gobierno y la erosión de la imagen ética, configuran un escenario más exigente para sostener el apoyo social necesario en períodos de ajuste.
En términos políticos, la lectura del analista implica que el Ejecutivo deberá enfrentar simultáneamente el desafío de revertir percepciones económicas, recomponer su legitimidad ética y reconectar con sectores que hoy perciben un retroceso en su condición socioeconómica. El éxito o fracaso en esas tareas determinará, según Zapata, la capacidad del oficialismo para mantener su capital político hacia 2027.
| Pilar | Descripción |
|---|---|
| Expectativas económicas | Dejó de compensar el malestar presente; la promesa de mejora futura perdió fuerza. |
| Herencia recibida | Se agotó la atribución de problemas a gestiones previas; la responsabilidad recae en el gobierno actual. |
| Superioridad moral | Casos de opacidad y denuncias revirtieron la percepción de limpieza ética del oficialismo. |
La evaluación de Zapata, realizada en el contexto del primer tramo de la gestión, pone sobre la mesa un diagnóstico que obliga al Gobierno a redefinir estrategias comunicacionales y políticas. Si no logra recomponer al menos dos de esos frentes —según el propio analista—, el oficialismo podría enfrentar una disminución sostenida de respaldo en los próximos años.