El impacto en el consumo se siente ya en los hogares: el 41% de los consultados califica su situación económica familiar como mala o muy mala, frente a un 34% que la valora positivamente. Esa sensación de apuro se combina con la expectativa: el 36% cree que su situación empeorará en los próximos doce meses y solo el 33% espera una mejora. En términos prácticos, esos porcentajes suelen traducirse en menor gasto en bienes durables, retrasos en compras y búsqueda de alternativas más baratas al momento de hacer las compras cotidianas.
Un ranking de preocupaciones que coloca al desempleo en primer plano
En la lista de problemas públicos que más preocupan a los argentinos, la economía aparece primera: el 59% la considera mala. Dentro de ese diagnóstico, el desempleo sobresale como la preocupación principal. Otros temas que completan el top de inquietudes son:
- Corrupción: 45%.
- Medidas de ajuste del Gobierno: 45%.
- Funcionamiento de la Justicia: 43%.
- Pobreza: 39%.
- Actividad económica: 38%.
- Falta de educación: 37%.
Estos datos muestran que el malestar no se limita a indicadores macroeconómicos: hay una percepción extendida sobre la calidad de las instituciones y la situación social que refuerza la incertidumbre doméstica.
Polarización política y percepciones enfrentadas
La encuesta revela una fuerte división según la pertenencia electoral. Entre quienes votaron a La Libertad Avanza en el ballotage de 2023, el 37% tiene una valoración positiva de la economía y el 29% la evalúa negativamente. En cambio, entre los votantes de Unión por la Patria la visión negativa trepa al 95% y la positiva apenas alcanza el 1%. Esa división también altera las prioridades: los electores de Milei priorizan la inseguridad, el desempleo y los bajos salarios, mientras que el electorado kirchnerista coloca al tope las medidas de ajuste del Gobierno, seguido por desempleo, salarios, corrupción y endeudamiento externo.
En la evaluación del Gobierno, el balance es desfavorable: 58% desaprueba la gestión de Javier Milei y un 42% la aprueba. La polarización se ve reflejada en la persistencia del apoyo entre votantes propios (74% de respaldo entre votantes de La Libertad Avanza) y en la alta desaprobación entre quienes votaron a Unión por la Patria (95% desaprueba).
Resultados clave en un vistazo
| Indicador | Porcentaje |
|---|---|
| Evalúan la economía como mala | 59% |
| Situación económica familiar mala o muy mala | 41% |
| Esperan que su situación empeore | 36% |
| Consideran mala la situación política | 56% |
| Consideran mala la situación social | 60% |
| Desaprueban la gestión de Javier Milei | 58% |
La comparación interanual también es negativa: el 54% considera que la economía está peor que hace un año, frente al 30% que percibe una mejora. Ese diagnóstico de empeoramiento tiende a alimentar demandas ciudadanas por políticas de contención salarial, empleo y protección del poder adquisitivo.
Si bien la encuesta no prescribe medidas, los datos son una foto sobre las prioridades ciudadanas: el desempleo y la percepción de deterioro económico son los factores que más inciden en la confianza y el consumo. Para actores económicos y políticos, esa combinación —alto pesimismo, bajas expectativas y polarización— configura un contexto de difícil gestión para cualquier estrategia que busque recuperar demanda y confianza.
En resumen: la mayoría de los argentinos percibe que la economía está mal, esa percepción impacta en decisiones de gasto doméstico y está profundamente condicionada por la pertenencia política, lo que complica alcanzar consensos sobre el rumbo económico inmediato.