Autoridades de Playa del Carmen y el municipio de Lázaro Cárdenas presentaron una solicitud para impulsar a Kilich Kab (Mundo Sagrado) como Zona Rural Comunitaria con Potencial Turístico y promocionarla como la posible décimo tercera marca turística de Quintana Roo. El acto, en el que participaron los presidentes municipales y el secretario de Turismo estatal, plantea además la creación de un corredor biocultural que abarcaría más de 400 mil hectáreas y agruparía a 40 comunidades.
Propuesta y actores
La solicitud fue suscrita por la presidenta municipal de Playa del Carmen, Estefanía Mercado, y el alcalde de Lázaro Cárdenas, Nivardo Mena Villanueva. En el evento participó el secretario de Turismo de Quintana Roo, Bernardo Cueto Riestra, quien explicó que la iniciativa dará paso a un trabajo conjunto entre los gobiernos federal, estatal y municipales, así como con las propias comunidades.
“Aquí no venimos a decirle a las comunidades cómo hacer las cosas, venimos a trabajar con ustedes”
La alcaldesa Estefanía Mercado enfatizó la necesidad de vincular los destinos turísticos consolidados con las zonas rurales, de modo que las comunidades sean protagonistas de su propio desarrollo y aprovechen de manera responsable sus recursos naturales y culturales.
Alcance territorial y comunitario
El proyecto abarca a 40 comunidades, entre las que se citan expresamente a Uxuxubí, Campamento Hidalgo y Punta Laguna, pertenecientes a Playa del Carmen. Las autoridades describen el plan como una estrategia para integrar la riqueza natural y cultural de esas localidades a la oferta turística estatal, con énfasis en la generación de ingresos y bienestar para las familias de la región.
- Objetivo principal: Declaratoria de Zona Rural Comunitaria con Potencial Turístico.
- Meta complementaria: Consolidar un corredor biocultural de más de 400,000 hectáreas.
- Alcance: 40 comunidades en la región, incluyendo localidades de Playa del Carmen.
Implicaciones para conservación y turismo
La propuesta combina objetivos de desarrollo económico con conservación de valores naturales y culturales. Al plantear un corredor biocultural de gran escala, las autoridades implican la coordinación de múltiples usos del territorio —desde turismo comunitario hasta prácticas tradicionales—, lo que exige esquemas de gobernanza local y mecanismos de protección ambiental. Según lo anunciado, la intención es que las propias comunidades lideren y se beneficien de las actividades turísticas, evitando modelos externos que puedan desplazar o homogenizar sus saberes y prácticas.
Aspectos a definir en el proceso
Las autoridades señalaron que la solicitud abrirá un proceso de trabajo interinstitucional. Puntos clave que deberán definirse en sucesivas etapas incluyen:
- Los criterios y alcance de la declaratoria como Zona Rural Comunitaria con Potencial Turístico.
- Los mecanismos de participación y toma de decisiones de las comunidades involucradas.
- Los límites y medidas de protección del corredor biocultural, para compatibilizar conservación y actividades productivas.
Datos clave
| Elemento | Información |
|---|---|
| Comunidades involucradas | 40 (mencionadas: Uxuxubí, Campamento Hidalgo, Punta Laguna) |
| Extensión propuesta | Más de 400,000 hectáreas (corredor biocultural) |
| Objetivo turístico | Declaratoria de Zona Rural Comunitaria con Potencial Turístico y crear la décimo tercera marca de Quintana Roo |
| Actores | Municipios de Playa del Carmen y Lázaro Cárdenas; gobierno estatal; comunidades locales |
Retos y oportunidades
Convertir a Kilich Kab en una marca turística y en un corredor biocultural presenta oportunidades de diversificación económica para comunidades rurales que históricamente han quedado al margen de los flujos turísticos masivos. Al mismo tiempo, exige diseñar modelos de manejo territorial que garanticen la conservación de ecosistemas y la protección de los derechos colectivos.
Entre los retos prácticos se cuentan la definición de límites del corredor, la articulación de normas para el aprovechamiento turístico, el financiamiento de infraestructura y la capacitación de las comunidades para gestionar de manera autónoma las actividades que deriven de la iniciativa. Las autoridades han planteado un esquema de trabajo intergubernamental y con la participación comunitaria, pero serán las próximas etapas las que determinen la viabilidad operativa y el respeto a las formas locales de organización.
El proyecto de Kilich Kab incorpora una visión de turismo más cercana a los principios de conservación y responsabilidad comunitaria; sin embargo, su éxito dependerá de cómo se materialicen las promesas de participación, distribución de beneficios y protección del territorio en el proceso que ahora comienza.