La Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León presentó ante la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) una solicitud formal para que se realice una inspección técnica de carácter urgente en la Refinería “Ing. Héctor R. Lara Sosa”, ubicada en Cadereyta Jiménez, ante la persistencia de reportes ciudadanos sobre malos olores en distintos puntos de la Zona Metropolitana de Monterrey.
El titular de la dependencia estatal, Raúl Lozano Caballero, acudió a la Ciudad de México para entregar la petición y pedir que la autoridad federal determine si entre el 23 y el 26 de agosto de 2026 se registró alguna anomalía operativa o un evento fuera de lo habitual en las instalaciones de Pemex que pudiera estar vinculado con las molestias olfativas.
Acciones solicitadas a la ASEA
En el documento remitido a la ASEA la Secretaría estatal plantea cuatro líneas prioritarias de investigación para garantizar una evaluación integral del complejo petroquímico:
- Inspección física urgente dentro de las instalaciones de la refinería para constatar condiciones operativas in situ.
- Auditoría de infraestructura enfocada en plantas recuperadoras de azufre, unidades de tratamiento de gases, antorchas, sistemas de venteo y equipos de control de emisiones.
- Medición y muestreo de contaminantes mediante metodologías verificables para identificar niveles de dióxido de azufre, ácido sulfhídrico, mercaptanos, amoníaco y compuestos orgánicos volátiles.
- Entrega y revisión de bitácoras operativas correspondientes al periodo del 23 al 26 de agosto, que incluyan arranques, paros no programados, fallas, venteos, quema en antorchas y reportes de cumplimiento ambiental.
“Solicitamos a la ASEA una inspección urgente para verificar los procesos de operación de la refinería y conocer si hubo alguna eventualidad atípica que pudiera estar relacionada con los olores reportados”,
dijo el funcionario estatal durante la presentación de la petición. La Secretaría indicó que, una vez que la ASEA entregue los datos y dictámenes de la revisión, analizará los hallazgos para determinar medidas adicionales.
Contexto y posibles consecuencias
Los reportes de malos olores en áreas urbanas suelen provocar preocupación social y, en algunos casos, síntomas respiratorios en la población. La demanda de Nuevo León apunta a identificar no solo la fuente de los olores sino también la existencia de emisiones de compuestos que pueden afectar la salud o el ambiente si se liberan en concentración elevada.
La ASEA es la autoridad federal con facultades para auditar y sancionar operaciones de instalaciones de hidrocarburos en materia de seguridad industrial y protección ambiental. La determinación de esta agencia podrá derivar en inspecciones complementarias, órdenes de corrección, medidas de mitigación o, en su caso, sanciones administrativas a la empresa operadora si se comprueba algún incumplimiento.
Para autoridades estatales como la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León, el acceso a bitácoras y muestreos independientes es clave para contrastar la información proporcionada por la propia refinería y valorar riesgos para la población. La petición formal refleja además una respuesta institucional ante la presión ciudadana por explicaciones y acciones concretas.
Qué sigue
El siguiente paso es la respuesta técnica de la ASEA: confirmar la visita de verificación, ejecutar los muestreos y remitir un dictamen con sus hallazgos. Con base en ese informe, la Secretaría estatal evaluará medidas adicionales y comunicará a la población las conclusiones y recomendaciones pertinentes.
| Elemento solicitado | Propósito |
|---|---|
| Inspección física | Verificar condiciones operativas en sitio |
| Auditoría de infraestructura | Revisar sistemas críticos de control y tratamiento |
| Medición de contaminantes | Detectar compuestos que expliquen olores |
| Entrega de bitácoras | Corroborar eventos operativos entre 23-26/08 |
La evolución del caso deberá seguirse tanto por su impacto en la calidad del aire de la región como por las implicaciones regulatorias en la operación de instalaciones petroleras. Para las comunidades que denunciaron los olores, la prioridad es obtener claridad técnica y medidas que eviten recurrencias.