Con apenas 22 años y ya instalado en la élite planetaria del tiro con arco, Matías Grande se ha convertido en el puntal del equipo varonil mexicano de cara al ciclo olímpico que culminará en Los Ángeles 2028. Su ascenso y la cercanía con resultados de lujo colocan sobre sus hombros la responsabilidad de dirigir un proceso que exige resultados y construcción de fondo.
Un líder joven pero con recorrido
Grande, que figura en el tercer lugar del ranking de World Archery, no sólo llega con medallas en el bolsillo, sino con la experiencia reciente de competir al máximo nivel: en París 2024 finalizó en la posición 11 y en la región suma preseas que lo consolidan como pieza clave. Su perfil combina madurez competitiva con ambición por crecer y por ayudar a los que vienen detrás.
"Tengo 22 años y ahora soy el mayor del equipo varonil. Genuinamente, busco ayudar a mis compañeros... Ahora, trato de brindarles esa experiencia a los chicos que vienen con hambre de triunfar."
En esa declaración, el arquero reconoce el relevo generacional y la tradición: menciona los consejos que recibió de figuras como Juan René Serrano y Mariana Avitia, y ahora asume el papel de transmitir vivencias y entrenamientos a los más jóvenes.
Objetivos concretos y método
Matías no se coloca metas grandilocuentes sin método: aspira a dar un salto desde su puesto en París 2024 para posicionarse entre los contendientes a medalla en 2028. Su discurso combina pragmatismo y hambre de triunfo: reconoce que no hay milagros, que el camino es trabajo diario y preparación continua.
- Edad: 22 años.
- Ranking World Archery: 3º.
- París 2024: 11º lugar.
- Logros regionales: triple medallista de oro centroamericano.
Ese balance —experiencia internacional, rendimiento en competencias regionales y la ubicuidad en el ranking— lo coloca como el natural timonel del equipo masculino rumbo al ciclo olímpico. Además, la actitud que muestra es la de quien entiende que liderar implica ofrecer guía técnica y también mental.
Impacto en la estructura del tiro con arco mexicano
El papel de Grande tiene consecuencias más allá del arco: obliga a la Federación y a los cuerpos técnicos a pensar en un proyecto sostenido que apoye a la nueva camada. Contar con un referente clasificado entre los mejores del mundo le da a México una carta de presentación poderosa para competiciones por equipos e individuales en el próximo cuatrienio.
La articulación entre experiencia y juventud puede traducirse en mayor estabilidad en la selección, en resultados más consistentes y en contagiar a la academia nacional de una cultura de alto rendimiento. Si la preparación y la planificación acompañan, el país podría aspirar a colocarse con más fuerza en la pelea por medallas en citas internacionales.
Hoja de ruta mínima
Para que esa aspiración se mantenga viva hacen falta tres ejes claros:
- Programas de entrenamiento continuos y específicos para mantener y mejorar el ranking de los arqueros.
- Exposición a torneos internacionales para afinar la competitividad frente a los mejores del mundo.
- Transmisión de experiencia: arqueros consolidados que acompañen el desarrollo de los jóvenes talentos.
| Acontecimiento | Dato |
|---|---|
| Edad | 22 años |
| Ranking World Archery | 3º |
| París 2024 | 11º lugar |
| Medallas regionales | Triple oro centroamericano |
Matías Grande llega con hambre y con la mochila de quien ya sabe lo que significa competir bajo presión. Su reto es claro: transformar esa experiencia en resultados colectivos y ser el pastor que guíe a una nueva generación hacia la pelea por puestos de honor en el podio olímpico. El reloj corre hacia Los Ángeles 2028; el tiro con arco mexicano ya tiene a su estandarte joven listo para apuntar.