La Federación Surcoreana de Fútbol (KFA) emitió una disculpa pública después de que una investigación de medios pusiera al descubierto un informe oficial que apunta al pago de servicios sexuales a árbitros extranjeros durante competencias celebradas en Corea del Sur entre marzo de 2011 y marzo de 2012.
Resumen de los hechos y cronología
De acuerdo con la información difundida por la cadena surcoreana JTBC y recuperada por medios internacionales, la documentación original proviene de una auditoría realizada por el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo en 2016. Esa revisión identificó siete ocasiones en las que la federación habría sufragado accesos a establecimientos de masajes cuyos pagos incluían servicios sexuales para árbitros extranjeros que asistieron a partidos de clasificación para el Mundial de 2014 y a los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
- Marzo 2011–marzo 2012: periodo en el que, según el informe de 2016, ocurrieron los episodios.
- 2016: auditoría del Ministerio que documentó las irregularidades.
- Agosto de 2026: reaparición pública del informe tras investigación periodística y posterior disculpa de la KFA.
Respuesta oficial de la federación
En su comunicado la federación expresó sorpresa y lamentó los hechos al tiempo que intentó marcar una diferencia entre las prácticas del pasado y la gestión actual. La KFA indicó que muchos empleados actuales desconocían los episodios y afirmó que no se repiten en la práctica institucional vigente.
"Este tipo de comportamiento y el uso de tarjetas corporativas para sufragarlo no se producen actualmente."
Contexto institucional y acciones en curso
La noticia surge en un momento en el que la KFA atraviesa otras investigaciones internas y externas. Entre ellas figura una pesquisa sobre el proceso que derivó en el regreso de Hong Myung-bo como seleccionador nacional en 2024; como parte de esa investigación la policía de Seúl realizó registros en las oficinas de la federación la semana previa a la publicación del reportaje.
La reaparición del informe de 2016 obliga a considerar, de manera ordenada, las medidas que las autoridades deportivas y judiciales podrían adoptar. Para entender las repercusiones prácticas y administrativas se recomiendan los siguientes pasos:
- Acceso público a la auditoría de 2016: solicitud formal de reproducciones y anexos para verificar el detalle de las siete ocasiones señaladas.
- Cooperación con investigaciones penales o administrativas en curso: entrega de documentación y registro de gastos vinculados a tarjetas corporativas del periodo 2011–2012.
- Revisión de políticas internas: establecimiento de protocolos claros sobre comportamiento institucional, gastos y relaciones con invitados extranjeros.
Datos clave en un vistazo
| Acontecimiento | Detalle |
|---|---|
| Periodo investigado | Marzo de 2011 a marzo de 2012 |
| Auditoría que documenta los hechos | Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo, 2016 |
| Ocasiones identificadas | Siete (según auditoría) |
| Acciones recientes | Comunicado de disculpa de la KFA y registros policiales por otra investigación |
Consecuencias y elementos a vigilar
Las repercusiones pueden incluir sanciones administrativas, multas y revisión de la credibilidad institucional frente a organismos deportivos internacionales. También resulta relevante observar si las autoridades surcoreanas o la FIFA —en caso de abrir expediente— solicitan acceso a documentación contable y registros de pago de la época señalada.
Para viajeros, deportistas y organizaciones interesadas, se recomienda mantener atención a comunicados oficiales de la KFA y del Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo, así como a posibles pronunciamientos de organismos del fútbol internacional.
Pasos próximos y fechas clave: solicitar copia integral de la auditoría de 2016, vigilar la evolución de las investigaciones que motivaron los registros policiales y esperar cualquier anuncio de sanciones o medidas correctivas por parte de la federación en las próximas semanas.
Nota: Este texto se construye con base en la información publicada por medios que retomaron la investigación de JTBC y el informe de auditoría de 2016; no se han incluido comentarios ni declaraciones adicionales que no figuren en esas fuentes.