El patrimonio cultural, el arte y las tradiciones se consolidaron como el motor principal de los viajes de latinoamericanos a Europa en 2025, de acuerdo con un análisis difundido por la plataforma de inteligencia turística Data Appeal Mabrian y el grupo Almaviva. El estudio, que examina la demanda procedente de los cinco mercados emisores más relevantes de la región —Argentina, Colombia, México, Brasil y Chile—, señala que el 40,3% de las menciones de motivación del viaje corresponde a este bloque.
Preferencias y nuevas rutas
La investigación apunta además a un comportamiento del viajero latino que va más allá de las capitales tradicionales: España e Italia mantienen su liderazgo como puertas de entrada a Europa, concentrando el 54,2% de las estancias de estos turistas en 2025, pero hay un interés creciente por regiones menos frecuentadas. En ese sentido, se observan incrementos destacados en destinos regionales como:
- Apulia (Italia), que prácticamente duplicó sus cifras desde 2023.
- Galicia (España), con un aumento de 21,3% en estancias.
- Región de Pest (Hungría), con un incremento del 19,2%.
Estos movimientos sugieren que los visitantes latinoamericanos buscan experiencias más descentradas y relacionadas con el patrimonio local, la identidad artística y las tradiciones vivas, en vez de itinerarios exclusivamente urbanos o de compras.
Perfil del viajero latinoamericano
El informe describe a un turista planificador: la antelación media de reserva para los trasatlánticos se sitúa en 72,7 días (más de dos meses) y la estancia promedio en Europa se prolonga 14,5 días. En términos de composición del viaje, predominan las parejas, que constituyen el 40,6% del total, seguidas por los viajes en familia, con 27,5%.
| Motivación | Porcentaje |
|---|---|
| Patrimonio, arte y tradiciones | 40,3% |
| Oferta gastronómica | 12,5% |
| Vacaciones familiares | 11,9% |
| Compras | 11,8% |
Implicaciones para la oferta cultural
Estos datos tienen consecuencias directas para gestores culturales, operadores turísticos y responsables de promoción de destinos. Una demanda marcada por el patrimonio y la tradición exige una oferta que articule autenticidad, accesibilidad y narrativas culturales potentes. Para destinos europeos emergentes —como Apulia o Galicia—, la oportunidad radica en consolidar infraestructuras y experiencias que permitan acomodar un turista que pernocta más días y que valora profundamente el vínculo cultural.
Para la industria privada, la tendencia abre espacio para productos turísticos especializados: circuitos temáticos, rutas patrimoniales, festivales orientados a audiencias latinoamericanas y alojamientos con propuestas culturales integradas. Asimismo, el perfil de reservas con casi tres meses de anticipación sugiere que la comunicación y la promoción deben planificarse con suficiente antelación y con mensajes que destaquen los intangibles culturales del destino.
Un mapa de oportunidades
En el caso de México, como país emisor incluido en el estudio, estos resultados confirman el papel activo del viajero cultural. La afinidad por el patrimonio europeo no compite con la riqueza patrimonial propia, sino que revela un deseo de intercambio cultural: conocer otras manifestaciones, compararlas y traer experiencias que alimenten la vida cultural local.
Queda por ver cómo reaccionarán tanto los grandes polos turísticos —España e Italia— como las regiones emergentes ante un flujo que busca autenticidad. La apuesta, en todos los casos, deberá combinar protección patrimonial, experiencias interpretativas de calidad y políticas de turismo sostenible que preserven los recursos culturales a largo plazo.
El estudio de Data Appeal Mabrian y Almaviva entrega así un mapa claro: el valor simbólico y experiencial del patrimonio es hoy un imán poderoso para el viajero latinoamericano, y las consecuencias se filtran en la planificación, la oferta y la gestión cultural de los destinos europeos.