La Fundación de Parques y Museos de Cozumel (FPMC) impuso una sanción a un guía del Parque Ecoturístico Punta Sur tras difundirse un video en el que se observa al trabajador utilizando un hueso amarrado a una caña para atraer a un cocodrilo en la laguna Colombia. Además de la sanción administrativa, el empleado deberá asistir a un curso sobre buenas prácticas ambientales impartido por alguna instancia en Cozumel.
Hechos y reacción institucional
El caso fue dado a conocer públicamente por Jesús Benavides Andrade, director del Parque Ecoturístico Punta Sur, luego de que una turista extranjera compartiera las imágenes en redes sociales. El video provocó una ola de críticas entre ambientalistas y activistas locales, que exigieron mayor vigilancia en el manejo de la fauna dentro de esta Área Natural Protegida administrada por la FPMC.
Según la explicación oficial, el responsable fue plenamente identificado como un guía interno del parque. Las medidas tomadas incluyen tanto la sanción como la obligación de cursar formación en manejo responsable de fauna, aunque la autoridad del parque no detalló en la comunicación pública el tipo exacto de sanción ni la institución que impartirá el curso.
Riesgos para fauna y personas
En su comunicado, Benavides Andrade subrayó que alimentar o provocar el acercamiento de animales silvestres puede modificar su comportamiento natural y generar riesgos para los turistas y para los propios trabajadores del parque. Estas prácticas, además, pueden afectar la dinámica ecológica de la laguna y la interacción entre especies.
“Estas conductas pueden representar riesgos tanto para los turistas como para los propios trabajadores del parque”, dijo el director del Parque Ecoturístico Punta Sur.
Especialistas en manejo de fauna y conservación suelen advertir que alimentar a fauna silvestre propicia la asociación de alimentos con la presencia humana, lo que puede llevar a acercamientos repetidos, agresiones y cambios en las rutas de alimentación y reproducción. Aunque la nota informativa no cita a biólogos específicos, la referencia institucional refuerza la necesidad de medidas preventivas y educativas.
Reacción de la comunidad y demandas
El contenido viralizado en redes generó reacciones inmediatas entre activistas ambientales de la isla, quienes demandaron una supervisión más estricta dentro de Punta Sur, sitio de alto valor ecológico en Cozumel. En el intercambio público también se apuntó que acciones de este tipo podrían haberse realizado con la intención de obtener una propina mayor; sobre ese punto, Benavides Andrade aclaró que la administración desconoce los motivos que llevaron al guía a realizar la práctica.
- Entidad afectada: Parque Ecoturístico Punta Sur (FPMC).
- Incidente: guía utilizó un hueso atado a una caña para atraer a un cocodrilo en la laguna Colombia.
- Medidas: sanción al trabajador y obligación de tomar un curso sobre buenas prácticas ambientales.
Implicaciones para la conservación local
El episodio pone en evidencia la tensión entre actividades turísticas y conservación en espacios protegidos. Para Cozumel, una isla con ecosistemas frágiles como manglares, humedales y áreas costeras, la regulación y la capacitación continua de prestadores de servicios ecoturísticos son elementos clave para minimizar impactos sobre la biodiversidad y reducir riesgos para visitantes.
La FPMC, al responsabilizarse públicamente y exigir capacitación, responde a una demanda de rendición de cuentas. No obstante, el suceso también plantea preguntas operativas que la comunidad y las autoridades pueden discutir: ¿qué protocolos vigentes regulan la interacción con fauna en Punta Sur?, ¿con qué frecuencia reciben formación los guías?, ¿qué mecanismos de supervisión existen para guías internos y externos?
Respuestas a estas preguntas serán necesarias para evitar reincidencias y para fortalecer la protección del patrimonio natural de Cozumel, así como la seguridad de quienes visitan áreas protegidas. Mientras tanto, el llamado del director del parque a que guías internos y externos se apeguen a las buenas prácticas ambientales busca disminuir riesgos inmediatos y mejorar la convivencia entre humanos y fauna silvestre en la isla.