La Secretaría de Marina (Semar) hundió el pasado 16 de octubre el antiguo buque ARM Cora (ARE 04) en las inmediaciones de Punta Juluapan, frente a Manzanillo, como parte del Sistema Arrecifal Artificial de Colima (SAAC). La maniobra fue ejecutada por la Sexta Región Naval y se realizó en coordinación con el Gobierno del Estado, a través de su Subsecretaría de Turismo.
Objetivos y actores involucrados
El hundimiento persigue tres fines principales: favorecer la formación de hábitats marinos, promover la investigación científica y ampliar las opciones de turismo de naturaleza, especialmente el buceo. En el acto estuvieron presentes autoridades navales y civiles, entre ellas el almirante Jesús López Vallejo, comandante de la Sexta Región Naval; el vicealmirante Jorge Medina Antonio, comandante de la Fuerza Naval del Pacífico; la presidenta municipal en funciones Katia Olascoaga Perea; el subsecretario de Turismo Jorge Padilla Castillo, y el contralmirante retirado Ricardo Peyrot Amaya, capitán de Puerto Regional en Manzanillo.
La Semar y el Gobierno de Colima explicaron que al SAAC participan instituciones de los tres niveles de gobierno, el sector académico y prestadores de servicios especializados, aunque la nota oficial no detalla el calendario de monitoreo ni los criterios técnicos para la selección del sitio más allá de su cercanía a la costa manzanillense.
Contexto ambiental y de gestión
La instalación de arrecifes artificiales con casco de embarcaciones es una técnica empleada en diversos países para crear sustrato duro donde se fijan organismos marinos y se desarrollan comunidades bentónicas que, con el tiempo, transforman un área en hábitat. Según la descripción oficial, el SAAC pretende contribuir a la conservación y regeneración de ecosistemas marinos, además de fomentar la educación ambiental.
Sin embargo, el proyecto del SAAC aparece vinculado al Nuevo Puerto de Manzanillo‑Cuyutlán, una obra que, según la información disponible, implica la remoción de áreas de manglar y zonas litorales. Esa relación plantea preguntas sobre la compensación ambiental: la creación de arrecifes artificiales puede ofrecer beneficios locales, pero no sustituye completamente las funciones ecológicas de manglares y litorales, como almacenamiento de carbono, protección costera y criaderos de especies juveniles.
Beneficios esperados
- Generación de nuevos hábitats para especies marinas y aumento de la diversidad local.
- Impulso a la investigación científica y programas de monitoreo de biodiversidad.
- Creación de oportunidades para actividad pesquera dirigida y turismo de buceo con potencial económico para prestadores locales.
Las autoridades sostienen que el SAAC también busca promover la educación ambiental y la participación de la comunidad científica y de servicios turísticos, aunque los detalles sobre cronogramas de estudio y protocolos de monitoreo no fueron publicados en el comunicado disponible.
El legado del ARM Cora
El buque hundido cuenta con más de 45 años de servicio en la Armada, durante los cuales se le asignaron tareas de remolque, salvamento oceánico, búsqueda y rescate, vigilancia y apoyo logístico, incluso en áreas como Isla Socorro y el archipiélago de Revillagigedo. Su destino final como arrecife artificial es una práctica que ha sido adoptada por marinas y autoridades costeras para dar una nueva función ecológica a embarcaciones retiradas.
Preguntas abiertas y siguientes pasos
Entre los asuntos pendientes están: la publicación de estudios de impacto ambiental detallados, el establecimiento de un plan de monitoreo a largo plazo para evaluar colonización biológica y cambios en la pesca local, y la participación clara de las comunidades costeras en la gestión y vigilancia del sitio.
| Elemento | Dato |
|---|---|
| Fecha de hundimiento | 16 de octubre |
| Buque | ARM Cora (ARE 04) |
| Lugar | Punta Juluapan, frente a Manzanillo |
| Objetivos | Conservación, investigación, educación, pesca y turismo de buceo |
La iniciativa será observada con interés por pescadores, biólogos marinos y operadores turísticos en Colima, quienes en los próximos meses buscarán información técnica que explique cómo se medirá el éxito ecológico y socioeconómico del arrecife artificial. Para que proyectos de este tipo aporten beneficios sostenibles, especialistas recomiendan combinar acciones de restauración con medidas de protección de manglares y reducción de presiones antropogénicas sobre la costa.
En Manzanillo, la expectativa es que el SAAC, con el ARM Cora como uno de sus elementos, aporte nuevos espacios para el avistamiento submarino y el estudio científico, pero su eficacia dependerá de planes de manejo, transparencia en la información y vigilancia coordinada entre autoridades y comunidad.