En la victoria por 3-1 de Boca ante Recoleta, disputada en el estadio Tomás Adolfo Ducó por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, se registró un error poco habitual: el conjunto xeneize sacó desde la mitad de la cancha tanto al inicio del partido como al comenzar el segundo tiempo, cuando por regla corresponde que cada equipo ejecute el saque inicial una sola vez.
Qué ocurrió en la reanudación
La secuencia fue idéntica en ambos arranques del juego: Miguel Merentiel puso el balón en movimiento tocándolo hacia atrás para Leandro Paredes, quien recibió fuera del círculo central para dar marcha a la jugada. Cinco minutos después del inicio del complemento, tras el gol de Pedro Ríos para Recoleta, Boca volvió a ejecutar un saque desde el centro. Sin embargo, la anomalía se produjo al comenzar la segunda mitad: correspondía que fuera Recoleta —el equipo que no había sacado en la primera etapa— el encargado de iniciar el juego, pero fue nuevamente Boca quien movió desde el medio.
El arbitraje y la responsabilidad
La terna encabezada por el árbitro chileno Piero Maza no detectó la irregularidad. Entre los asistentes y colaboradores que formaron parte del encuentro aparecen los nombres de Claudio Urrutia (primer asistente), Juan Serrano (segundo asistente), José Cabrero (cuarto juez), Juan Lara (VAR) y Edson Cisternas (AVAR).
| Árbitro / Rol | Nombre |
|---|---|
| Árbitro principal | Piero Maza |
| Primer asistente | Claudio Urrutia |
| Segundo asistente | Juan Serrano |
| Cuarto juez | José Cabrero |
| VAR | Juan Lara |
| AVAR | Edson Cisternas |
Según la interpretación del reglamento —la Ley 8 de la IFAB sobre el inicio y reinicio del juego—, cuando un equipo ejecuta el saque inicial en la primera mitad, el otro equipo debe efectuar el saque al comenzar la segunda. Por tanto, la responsabilidad por la falla recae en último término sobre el árbitro principal y su equipo de control del partido.
La respuesta del capitán y el contexto del partido
Al término del encuentro, el capitán xeneize reconoció que el plantel se percató de la situación, pero aseguró que actuaron conforme a las indicaciones del colegiado:
“Nos dimos cuenta. El árbitro dijo que sacaba Boca y sacamos”.
El cotejo no estuvo exento de otras acciones disciplinarias: hacia el cierre de la primera parte, Wilfrido Báez fue expulsado por propinar un codazo a Leonel Flores, y posteriormente Dairon Mosquera recibió la segunda tarjeta amarilla también por una dura falta sobre el mismo delantero.
Posibles consecuencias y repercusiones
Si bien la equivocación no alteró el resultado deportivo inmediato —Boca se impuso 3-1—, la falta puede derivar en sanciones administrativas para el árbitro por parte de las autoridades de Conmebol encargadas de evaluación arbitral. La nota pública no indica medidas concretas tomadas al momento, pero medios deportivos señalan que errores de control e interpretación quedan categorizados como responsabilidad del juez principal.
- Fallos de procedimiento: se trata de una negligencia en la aplicación del reinicio del juego.
- Responsables: la terna arbitral, en particular el árbitro central, es quien debe velar por la correcta ejecución del saque inicial.
- Impacto: técnico-administrativo más que deportivo, aunque alimenta polémica sobre la supervisión en partidos de competiciones internacionales.
El suceso alimenta las curiosidades de una jornada sudamericana en la que las anécdotas conviven con los resultados. En este caso, la línea entre el desliz reglamentario y la picardía táctica quedó clara: el equipo que siguió la instrucción arbitral no buscó ventaja deportiva deliberada pero sí expuso una falla del control doctrinario del juego.
Quedará por ver si la Comisión de Arbitraje de Conmebol toma nota y aplica sanciones internas o correctivos para evitar que errores de este tipo se repitan en fases decisivas del torneo.