El portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Vox en la Asamblea de Extremadura, Ángel Pelayo Gordillo, aseguró este jueves que la Cruz de los Caídos de Cáceres «no se va a tocar» y avanzó la intención del partido de iniciar su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), amparándose en el acuerdo suscrito con el Partido Popular. La intervención se produjo durante la Comisión de Cultura, donde los socialistas habían preguntado por el expediente de protección del monumento.
Posición de Vox y consecuencias políticas
Según lo expuesto por Pelayo, la cruz constituye, a juicio de su formación, un «elemento integrador» que desde 1984 «acoge a todas las víctimas de la guerra civil», por lo que debe preservarse. El portavoz reiteró que la iniciativa para declarar el monumento como BIC está recogida en el acuerdo de gobierno entre Vox y el PP en la región y que, por tanto, harán «lo posible por preservarla».
«Vamos a declararla, por supuesto, Bien de Interés Cultural», afirmó Ángel Pelayo Gordillo.
En su intervención, el dirigente atribuyó la «inquina» del Gobierno —en alusión al Ejecutivo central y a las políticas de memoria histórica— a motivos de estrategia política y a intenciones de «dividir a los cacereños y a los españoles». Asimismo, anunció que, si su grupo accede a responsabilidades de gobierno, derogará la Ley de Memoria Democrática, en línea con lo que Vox sostiene en otras instancias.
Reacciones implícitas y debate público
La posición expresada por Vox en la Asamblea abre un nuevo capítulo en el debate sobre los símbolos y la memoria en Cáceres. La Cruz de los Caídos, erigida como monumento conmemorativo tras la guerra civil, ha sido objeto de controversia en distintas ciudades españolas; en este caso, Vox defiende su conservación y su protección jurídica, mientras que otros actores políticos han planteado en ocasiones la necesidad de reinterpretar o trasladar elementos que puedan vincularse a la dictadura franquista.
En la sesión parlamentaria, el Grupo Socialista preguntó expresamente por el expediente de declaración como BIC, lo que indica que la intención anunciada por Vox podría impulsar trámites administrativos y generar un enfrentamiento político entre las distintas fuerzas representadas en la Asamblea.
- Postura de Vox: conservar y declarar BIC la Cruz de los Caídos de Cáceres.
- Argumento central: la cruz es un «símbolo integrador» que recuerda a todas las víctimas desde su resignificación en 1984.
- Implicación legal: anuncio de iniciar expediente de protección amparado en el acuerdo Vox-PP.
Implicaciones administrativas y locales
La declaración como Bien de Interés Cultural conlleva un procedimiento administrativo que afecta a la protección del elemento y a las obligaciones de conservación. Si el expediente se abre formalmente, correspondería a la Consejería competente en materia de patrimonio iniciar los trámites técnicos y jurídicos, que incluyen la elaboración de un expediente, informes técnicos y, en su caso, la aprobación definitiva que otorgue la figura de protección.
En el ámbito local, la decisión podría condicionar actuaciones municipales sobre el entorno del monumento y su gestión cultural y patrimonial. La iniciativa anunciada por Vox, al formar parte del acuerdo de gobierno regional, también plantea interrogantes sobre la coordinación entre las administraciones regionales y municipales y sobre la posición que adopten los grupos políticos en el Ayuntamiento de Cáceres.
Por ahora, la declaración propuesta por Vox es un anuncio político; el desarrollo del trámite administrativo y las eventuales alegaciones de otros colectivos, partidos o instituciones marcarán los pasos siguientes en una cuestión que volverá a situar a la Cruz de los Caídos en el centro del debate público en Cáceres.