La Guardia Civil ha abierto diligencias penales contra dos conductores como presuntos autores de delitos de homicidio y lesiones por imprudencia grave tras sendos accidentes ocurridos en carreteras del término municipal de Badajoz y en la red provincial. Las labores de investigación técnico-ocular, el análisis de vestigios y la reconstrucción de los hechos han sido determinantes para atribuir responsabilidad penal en ambos siniestros, que se produjeron de forma independiente.
Accidente en la A-5: colisión con vehículo de mantenimiento
El primer siniestro tuvo lugar en la Autovía del Suroeste (A-5), dentro del término municipal de Badajoz, cuando un vehículo articulado, conducido por un vecino de Almendralejo, impactó contra una furgoneta destinada al mantenimiento de carreteras que se encontraba detenida en el arcén. A consecuencia del choque, el conductor de la furgoneta resultó herido de gravedad y falleció el operario que le acompañaba.
Choque frontal en la N-523 tras adelantamiento antirreglamentario
El segundo siniestro se produjo en la carretera N-523, donde, según las pesquisas, un ciudadano de nacionalidad francesa realizó una maniobra de adelantamiento antirreglamentaria. Esa maniobra provocó una colisión frontal contra otro vehículo y la implicación de un tercer turismo. En este accidente murió un pasajero de nacionalidad francesa; además, otra persona resultó herida de gravedad y cuatro más sufrieron lesiones de carácter leve.
«La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil apela a la máxima responsabilidad al volante y recuerda la obligación de respetar la señalización circunstancial en zonas de obras»,
La Guardia Civil ha subrayado la importancia de respetar la señalización en zonas de trabajos y ha insistido en la necesidad de cerciorarse de la visibilidad y la distancia reglamentaria antes de iniciar cualquier adelantamiento en carreteras convencionales.
- Ubicaciones: A-5 (término municipal de Badajoz) y N-523.
- Victimas mortales: dos personas (un operario del mantenimiento en la A-5 y un pasajero en la N-523).
- Heridos: al menos una persona grave en cada siniestro y cuatro leves en el segundo accidente.
Consecuencias penales y administrativas
A los dos conductores investigados se les imputan los delitos contenidos en los artículos 142 y 152 del Código Penal, por lo que se enfrentan —en el marco del proceso penal— a penas de prisión de uno a cuatro años por homicidio imprudente con vehículo a motor. Asimismo, el procedimiento contempla la imposición de penas accesorias por lesiones y la privación del derecho a conducir por un periodo obligatorio de uno a seis años, si se confirma su responsabilidad.
Las diligencias instruidas incluyen la reconstrucción de los hechos y el análisis forense de vestigios en los puntos de impacto, labores que han permitido a los investigadores precisar la dinámica de ambos choques y, en consecuencia, formalizar las imputaciones.
Repercusión local
Estos siniestros vuelven a poner de manifiesto los riesgos que entrañan las labores de mantenimiento en vías de alta capacidad y la peligrosidad de las maniobras de adelantamiento en carreteras convencionales. Fuentes de la Guardia Civil han apelado a la prudencia y al estricto cumplimiento de la normativa de circulación, especialmente en tramos con trabajos en la calzada o con visibilidad limitada.
| Accidente | Localización | Víctimas | Conductores investigados |
|---|---|---|---|
| Impacto contra furgoneta de mantenimiento | A-5 (término municipal de Badajoz) | 1 fallecido, 1 herido grave | Vecino de Almendralejo (conductor del vehículo articulado) |
| Colisión frontal tras adelantamiento | N-523 | 1 fallecido (pasajero francés), 1 grave, 4 leves | Ciudadano francés (que realizó el adelantamiento) |
Las investigaciones continúan abiertas y forman parte de procedimientos penales que se instruyen para determinar con detalle las circunstancias concurrentes en ambos siniestros y las posibles responsabilidades civiles y penales que pudieran derivarse.
La Guardia Civil recuerda, además, la obligación de señalizar adecuadamente los trabajos en carretera y el deber de extremar la precaución en su entorno, así como el imperativo de respetar las distancias de seguridad y la normativa sobre adelantamientos para evitar consecuencias trágicas.