Caracas. El producto interno bruto (PIB) de Venezuela creció un 7,14 % en el segundo trimestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior, según cifras oficiales difundidas por el Banco Central de Venezuela (BCV). El avance, a juicio del organismo emisor, estuvo impulsado de manera especialmente significativa por la actividad petrolera, que experimentó un aumento del 9,1 %.
Contribuciones sectoriales y continuidad del crecimiento
El BCV señaló que la actividad no petrolera también mostró dinamismo, con un incremento del 5,79 % en el segundo trimestre. El banco destacó que el país suma 21 trimestres consecutivos de crecimiento, un periodo prolongado que refleja, según sus comunicado, la apertura creciente en sectores como el petrolero, el minero y el eléctrico, en un contexto de mayor cooperación entre Caracas y Washington tras los acontecimientos políticos de los primeros meses del año.
| Concepto | Tasa de crecimiento (interanual, II trimestre 2026) |
|---|---|
| PIB total | 7,14 % |
| Actividad petrolera | 9,1 % |
| Actividad no petrolera | 5,79 % |
| Finanzas y seguros | 26,26 % |
| Construcción | 16,11 % |
Sectores que destacan
De acuerdo con el BCV, todos los sectores registraron variaciones positivas entre abril y junio. Las actividades financieras y de seguros encabezaron las subidas con un alza del 26,26 %, mientras que la construcción creció un 16,11 %. El organismo atribuye parte del avance de la actividad no petrolera a «una mayor venta de divisas para la producción nacional y por la sinergia entre las actividades económicas», una medida que habría favorecido la reactivación de cadenas productivas.
Contexto social y perspectivas macroeconómicas
Pese a la recuperación del PIB, persisten tensiones sociales y económicas. Sindicalistas y trabajadores de distintos sectores denuncian que la mejora en la actividad no ha repercutido en una recuperación salarial significativa: el salario mínimo y las pensiones, al tipo de cambio oficial, equivalen hoy a una cantidad extremadamente reducida, mientras que la canasta alimentaria para una familia de cinco personas se sitúa muy por encima de esos ingresos, según estimaciones independientes citadas en la nota del BCV.
Por su parte, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) proyecta un crecimiento del PIB cercano al 6,5 % en 2026 y anticipa, además, una inflación aproximada del 385 % para el año. El informe del PNUD incorporó la evaluación del impacto inicial del seísmo doble del 24 de junio —evento que el organismo estima provocó daños directos por alrededor de 6.700 millones de dólares— y señaló que dicha catástrofe redujo la proyección de crecimiento en aproximadamente medio punto porcentual.
Riesgos y desafíos
El cuadro macroeconómico combina señales de recuperación con vulnerabilidades claras: la fuerte inflación prevista por el PNUD erosiona el poder adquisitivo de los hogares, mientras que la persistencia de salarios bajos y pensiones insuficientes pone en cuestión la sostenibilidad social del crecimiento. Además, la dependencia del impulso petrolero continúa siendo un factor estructural que condiciona la estabilidad a medio plazo.
- Crecimiento general: PIB +7,14 % (II trimestre 2026, interanual).
- Motor principal: actividad petrolera +9,1 %; no petrolera +5,79 %.
- Desafíos: elevada inflación prevista, salarios reales muy bajos y efectos del seísmo de junio.
La combinación de recuperación económica, presiones inflacionarias y limitaciones sociales marcará las prioridades de la política económica venezolana en los meses próximos, con especial atención al manejo de la inflación, la política cambiaria y las medidas para traducir la expansión del PIB en mejoras sostenibles del nivel de vida.
«Una mayor venta de divisas para la producción nacional y por la sinergia entre las actividades económicas», indicó el BCV sobre la mejora de la no petrolera.
Ismael Ferreira Ochoa, Redactor de Economía, WE NEWS.