Las aguas del Cantábrico están experimentando un calentamiento atípico que ya tiene efectos visibles sobre su comunidad biológica y sobre la actividad humana en la costa. Mediciones diarias realizadas por el Aquarium de San Sebastián, que mantiene un registro manual desde 1947, reflejaron este año valores inusuales para la bahía donostiarra, con un pico de 25,2 ºC el pasado 24 de junio, cifra claramente superior a los habituales alrededor de los 20 ºC para ese mes.
Registros y episodios extremos
Los técnicos del Aquarium atribuyen este repunte a la ola de calor que afectó a la región a finales de junio, un episodio que elevó el termómetro hasta 38 ºC en la ciudad de San Sebastián y por encima de 40 ºC en varios puntos de la provincia de Guipúzcoa. El carácter de bahía cerrada de la zona puede provocar que las temperaturas superficiales medidas allí sean superiores a las de puntos costeros más expuestos o a mayor profundidad, si bien los datos confirman un calentamiento claro del litoral.
| Fecha | Medición (bahía de San Sebastián) | Valor habitual en junio |
|---|---|---|
| 24 de junio (2026) | 25,2 ºC | Alrededor de 20 ºC |
| Ola de calor (finales de junio) | Temperatura ambiente: 38 ºC en ciudad; >40 ºC en algunos puntos | Valores significativamente inferiores |
Impactos sobre la fauna y la pesca
La alteración térmica está favoreciendo la llegada de especies propias de aguas más cálidas y, simultáneamente, la retirada o menor abundancia de algunos ejemplares característicos del Cantábrico. Según el técnico de Biología del Aquarium de San Sebastián, Víctor Álvarez, se observan ya ejemplares que antes se consideraban subtropicales y que resultaban prácticamente imposibles de ver en estas latitudes.
«La 'mediterranización' del Cantábrico es un concepto que se maneja en los últimos años»
Entre las observaciones citadas se incluyen la captura ocasional de una barracuda por un aficionado a la pesca submarina el año anterior, apariciones esporádicas de lampuga —especies habituales en aguas de Mallorca— y el avistamiento incrementado de algunas especies de cetáceos. También se registra la pesca accidental de algún mero, especie más propia de aguas templadas.
- Especies subtropicales detectadas: barracuda, lampuga, mero (ocasionalmente).
- Reducción o desplazamiento de especies habituales: menor presencia de lubinas y pintarrojas según observaciones locales.
- Fenómenos costeros con impacto en bañistas: proliferación de carabelas portuguesas en playas como las de San Sebastián.
Consecuencias ecológicas y sociales
La entrada de especies propias de aguas más cálidas modifica las interacciones ecológicas en el litoral, puede alterar las pesquerías artesanales y recreativas, y genera incertidumbres sobre la estabilidad de los ecosistemas locales. Además, la presencia masiva de organismos urticantes como las carabelas portuguesas ha tenido ya consecuencias en la salud pública: el 4 de agosto se registraron 120 picaduras en un solo día en las playas de San Sebastián.
Los responsables del Aquarium y otros observadores insisten en la necesidad de seguir monitorizando las temperaturas superficiales y la distribución de especies para valorar la magnitud y persistencia de estos cambios. La expresión «mediterranización» resume la tendencia observada: aguas y comunidades biológicas que recuerdan cada vez más a las del Mediterráneo, con todas las implicaciones ecológicas y socioeconómicas que ello conlleva.
El seguimiento continuado, la recopilación de series históricas y la coordinación entre instituciones científicas y gestores de litoral serán clave para adaptar la pesca, el turismo y las medidas de seguridad costera a un escenario de elevadas temperaturas marinas recurrentes.