Un mes después de la operación policial realizada el 15 de julio en el conocido como Banco do Pobre de Santiago de Compostela, los vecinos del barrio de Santa Marta constatan una mejora relativa en la seguridad, aunque advierten de la persistencia de puntos de venta y consumo que siguen generando problemas en la zona.
Balance de la actuación y percepción vecinal
La redada, que terminó con la detención de cinco personas vinculadas al mismo clan, dejó un decomiso valorado en 40.000 euros y la aprehensión de más de un centenar de dosis de cocaína, marihuana y hachís. La intervención fue recibida con alivio por parte de los residentes, que han notado una reducción de la actividad “más visible” en el entorno inmediato del Banco do Pobre.
«Aínda segue habendo algún movemento pola Casa da Palmera, por aí siguen indo os drogodependentes, pero despois da redada no Banco do Pobre está todo máis tranquilo», explica el portavoz de la plataforma vecinal Santa Marta Segura.
«O que queremos é vivir tranquilos. Desgraciadamente coa droga non imos acabar, porque é loitar contra xigantes»
Persistencia de problemas y respuesta ciudadana
A pesar de la mejora apuntada por los vecinos, las quejas por pequeños delitos —como robos y peleas— persisten y se atribuyen, en buena medida, a personas que acuden a comprar drogas en la conocida como Casa da Palmera. Los residentes señalan además que, durante la primavera, la actividad vinculada al consumo y la venta pudo haber estado detrás de al menos dos muertes ocurridas en la zona: un varón hallado en un aparcamiento en mayo y otro cuerpo localizado a mediados de junio en una caseta de obras del complejo sanitario CHUS. Los datos y las referencias corresponden a los testimonios vecinales recogidos tras la intervención policial.
Ante esta situación, la plataforma vecinal no descarta convocar acciones de protesta en septiembre para exigir a las autoridades que actúen contra la Casa da Palmera y otros focos de venta que, según dicen, perturban la convivencia.
Datos de la operación
| Concepto | Resultado |
|---|---|
| Detenidos | 5 personas del mismo clan |
| Dinero incautado | 40.000 euros |
| Dosis intervenidas | Más de 100 de cocaína, marihuana y hachís |
Reacciones y expectativas
En su comunicado tras la operación, la entidad vecinal describió la intervención como una «gran esperanza» para el barrio, al entender que supone un paso hacia una mayor seguridad en las calles y subrayó la necesidad de abordar programas de atención y rehabilitación para las personas con problemas de adicción. La plataforma reiteró también su demanda de que se persiga la impunidad de quienes se lucran con la venta de estupefacientes.
Los residentes reconocen una mayor presencia policial en el área después de la redada, pero advierten que la desaparición definitiva de puntos de venta requiere medidas sostenidas en el tiempo y una respuesta coordinada entre seguridad, servicios sociales y fiscalía. Mientras tanto, la idea de nuevas movilizaciones vecinales permanece sobre la mesa como medio de presión para acelerar actuaciones administrativas y policiales.
La redada en el Banco do Pobre ha sido interpretada por muchos en Santa Marta como una intervención puntual con efectos inmediatos en la visibilidad del problema, pero insuficiente para erradicar las redes o cambiar a medio plazo la dinámica asociada al consumo y al comercio ilegal de drogas en la zona.
- La operación se llevó a cabo el 15 de julio y tuvo un fuerte impacto mediático local.
- Los vecinos valoran la calma reciente, pero denuncian que persisten robos y peleas vinculados al consumo.
- Se barajan acciones de protesta en septiembre para pedir medidas contra la Casa da Palmera.
La evolución de la situación dependerá, según los propios residentes, de la continuidad de la vigilancia policial, de la capacidad de las administraciones para ofrecer recursos sociosanitarios y de la presión ciudadana para que las intervenciones no queden en actuaciones aisladas.