La plaza de toros de Cuenca vivió este 25 de agosto una tarde de contrastes en la que Fernando Adrián y Víctor Hernández lograron salir por la Puerta Grande tras faenas de peso, mientras que la actuación presidencial volvió a generar controversia por el criterio aplicado en la concesión de premios.
Fuerza desigual en los toros y decisiones del palco
Los ejemplares, de la ganadería Montalvo, ofrecieron distintas opciones a los espadas. El quinto toro, que alcanzó en la báscula los 652 kilos, planteó una faena a base de mando y precisión; el sexto, un toro de gran volumen por encima de los 600 kilos, resultó ser el menos complaciente de la tarde.
La disparidad de criterios presidenciales estuvo presente en el cierre de la corrida, según las crónicas de la tarde, que registran decisiones contradictorias en la concesión de las orejas y en la valoración de algunas faenas.
Actuaciones destacadas
- Fernando Adrián: Tras un cuarto toro que llegó a sufrir un percance —se golpeó contra el burladero y quedó ligeramente tocado de los cuartos traseros—, el torero madrileño bordó su faena. Ejecutó verónicas con gusto y realizó gran parte del trasteo de rodillas, alternando el toreo a mano baja con tandas sobre la derecha. A pesar de un pinchazo previo, la Presidencia concedió las dos orejas que le abrieron la salida a hombros.
- Víctor Hernández: Frente al quinto, que tenía mucha estructura pero escasa fuerza, el diestro de Santos de la Humosa supo imponer la muleta con mano mandona. Inició la faena con estatuarios y luego desarrolló un trasteo reposado, con muletazos reunidos y pases de cercanías. Acertó en el uso de la espada y obtuvo la oreja necesaria para acompañar a Adrián en la Puerta Grande.
- Marco Pérez: Su tarde tuvo luces y sombras. Aprovechó las mejores cualidades del tercero, especialmente al natural en la primera mitad de la faena, pero el toro fue a menos. Ante el sexto, un animal de gran volumen pero con escasa colaboración, Pérez buscó sin éxito la oreja; un pinchazo profundo en el segundo intento y la falta de entrega del toro le dejaron sin el premio esperado y recibió silencio.
«Puerta Grande»
Balance del encierro
La corrida mostró la distinta condición de los toros de Montalvo: algunos con buena expresión y humillación, otros con falta de fuerza o tocados por percances durante el festejo. El cuarto, pese al golpe sufrido, consiguió sobreponerse y embistió con humillación y entrega en momentos puntuales, lo que permitió la faena destacada de Adrián.
| Toro | Peso / Observaciones |
|---|---|
| Quinto | 652 kg — Colorado, alto, con mucha estructura pero escasa fuerza |
| Sexto | Por encima de 600 kg — Gran volumen, el menos colaborador del encierro |
| Cuarto | Recibió un golpe contra el burladero; embistió con humillación pese a verse algo tocado |
La jornada dejó además la sensación de que la plaza de Cuenca premió, por encima de la homogeneidad del ganado, el valor de los toreros que supieron imponerse a las condiciones que ofrecieron los astados. Tanto Adrián como Hernández consiguieron la recompensa mayor: salir a hombros como reconocimiento público de sus respectivas actuaciones.
En el ambiente quedó también la discusión —en ocasiones recurrente en plazas regionales— sobre los criterios de la Presidencia, que en esta tarde fue calificada por algunos aficionados y cronistas como dispar al aplicar distintos baremos en la concesión de premios. La polémica añade un matiz a la valoración global de la corrida y será objeto de debate entre los asistentes y los profesionales taurinos en los próximos días en Cuenca.
La feria continúa en la ciudad con programación diversa; esta tarde taurina contribuye a mantener la atención sobre la plaza conquense y sobre la tradición taurina en la región.