Asunción.— El II Congreso Paraguayo de Salud Pública reunió a profesionales, gestores y autoridades para traducir evidencia científica en decisiones concretas que mejoren la atención de la población y la resiliencia del sistema sanitario. El encuentro, que contó con respaldo técnico de la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud, buscó impulsar cambios prácticos en cuatro ejes prioritarios: vigilancia epidemiológica y seguridad sanitaria, sistemas de salud y gobernanza, formación y talento humano y transformación digital e innovación.
Un foro amplio para priorizar la acción
El congreso se celebró en Asunción y congregó a más de 3.000 participantes junto a 25 ponentes de ámbitos nacionales e internacionales. Organizado por el Instituto Nacional de Salud del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, el evento integró además el V Seminario Paraguayo de Salud Pública y el III Encuentro de Egresados del INS, convirtiéndose en un espacio de articulación entre distintos actores involucrados en la gestión sanitaria: autoridades, investigadoras e investigadores, docentes, estudiantes y responsables de políticas públicas.
Los organizadores plantearon que el objetivo central es pasar «del diagnóstico a la acción»: no basta con identificar problemas, sino que es necesario convertir el conocimiento en decisiones capaces de mejorar la vida de las personas y hacer más eficaces los servicios de salud.
Formación y talento humano como eje de la transformación
Durante la inauguración, la titular del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, Dra. María Teresa Barán, defendió que la transformación del sistema debe traducirse en cambios tangibles para las personas, orientados a preservar la dignidad y la autonomía en la atención. En ese marco, destacó avances institucionales y programas dirigidos a humanizar la atención sanitaria.
Entre los progresos presentados en el congreso figuró la reducción de la mortalidad materna en Paraguay, que según los datos expuestos disminuyó un 38 % entre 2018 y 2025. Las autoridades atribuyeron parte de este resultado a estrategias preventivas y campañas de vacunación, así como a mejoras en la organización y el acceso a servicios obstétricos.
- Participación: más de 3.000 personas
- Ponentes: 25 expertos nacionales e internacionales
- Reducción de mortalidad materna: 38 % (2018–2025)
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Asistentes | +3.000 |
| Disertantes | 25 |
| Reducción mortalidad materna (2018–2025) | 38 % |
Cuatro prioridades para fortalecer el sistema
Los participantes coincidieron en que los cuatro ejes desarrollados son complementarios y necesarios para avanzar hacia un sistema más integrado y basado en evidencia. La vigilancia epidemiológica y la seguridad sanitaria fueron planteadas como fundamentales para detectar amenazas y responder con rapidez. La gobernanza y la organización de los servicios se consideraron clave para optimizar recursos y garantizar accesibilidad y calidad.
Igualmente, se subrayó la necesidad de reforzar la formación y retención del talento humano en salud: profesionales mejor preparados y distribuidos adecuadamente son esenciales para sostener mejoras en indicadores sanitarios. Finalmente, la transformación digital y la innovación aparecen como palancas para modernizar procesos clínicos y administrativos y facilitar la toma de decisiones informadas por datos.
El congreso sirvió también para alinear las prioridades nacionales de investigación e innovación en salud con los desafíos que enfrenta el país, en especial la construcción de un sistema capaz de responder oportunamente a las necesidades de la población y de afrontar emergencias sanitarias emergentes.
Con la participación de gestores y académicos, la cita se consolida como un foro de referencia para definir rutas de trabajo que permitan acortar la distancia entre evidencia y política pública, y para promover intervenciones que mejoren la salud de la población paraguaya.