Una joven de 25 años fue detenida en la localidad bonaerense de Quequén acusada de haber estafado por $63 millones a una tradicional quesería artesanal de Mar del Plata, informaron fuentes judiciales y policiales. El presunto fraude se habría cometido mediante la presentación de comprobantes de pago falsos asociados a una billetera virtual y se prolongó durante aproximadamente cuatro meses.
Cómo operaba la presunta estafadora
Según la investigación, la sospechosa realizó 33 compras por teléfono entre mayo y septiembre de este año, por un valor cercano a $1,5 millones cada pedido. La metodología consistía en solicitar los productos telefónicamente, enviar a un comisionista a retirar la mercadería y acreditar los pagos con comprobantes apócrifos provenientes de una billetera virtual. Los comprobantes simulaban transferencias desde cuentas inexistentes y, por ello, no ingresó dinero real a la empresa damnificada.
La pyme afectada, una firma familiar que no controlaba los cobros de forma individualizada, no detectó la maniobra hasta que un comerciante de la zona de Necochea alertó sobre ventas a precios inusualmente bajos. Tras revisar la contabilidad, la empresa constató que no había registro de los ingresos y presentó la denuncia ante la fiscalía.
Actuación judicial y policial
La denuncia formal fue radicada el 11 de septiembre en la UFIJ Nº10, con intervención del fiscal Luis Ferreyra y el Juzgado de Garantías Nº1 de Mar del Plata. A partir de las actuaciones se dispuso un allanamiento en la vivienda de la identificada en Quequén, a cargo del personal de la DDI Necochea, que permitió la detención de la mujer y el secuestro de elementos vinculados a la causa.
- Objetos incautados: 95 hormas de queso, celulares, una balanza, cuadernos con anotaciones y dinero en efectivo.
- Situación procesal: fue trasladada a Mar del Plata, se negó a declarar ante el fiscal y quedó imputada por estafa, pero en libertad.
Las fuentes precisaron que los elementos secuestrados serán peritados para determinar la posible comercialización o acumulación de la mercadería, así como la vinculación de los dispositivos y anotaciones con el circuito de compra y retiro de los pedidos.
Impacto en la pyme y lectura del caso
La causa pone en evidencia cómo una combinación de pagos digitales y procedimientos operativos laxos puede facilitar fraudes a comercios de pequeña escala. En este caso, la falta de control de cobros por operación y la confianza en comprobantes electrónicos contribuyeron a que la estafa passara desapercibida durante meses.
Fuentes judiciales explicaron que el descubrimiento se produjo por una «alerta externa»: un tercero que detectó irregularidades en la venta de sus productos en Necochea avisó a la quesería, lo que motivó la revisión contable y la denuncia correspondiente. A partir de allí, la investigación policial identificó a la presunta autora y su domicilio, lo que derivó en la detención y el secuestro de pruebas.
| Dato | Valor |
|---|---|
| Edad de la detenida | 25 años |
| Período de la maniobra | Mayo - Septiembre |
| Operaciones | 33 compras |
| Importe total defraudado | $63 millones |
| Mercadería incautada | 95 hormas de queso |
La investigación continúa para determinar la extensión del perjuicio, si hubo cómplices y el destino de las hormas incautadas. También se analizará la documentación y los dispositivos secuestrados para reconstruir el circuito de las falsas acreditaciones.
El caso recalca la necesidad de que comercios pequeños refuercen controles sobre los pagos electrónicos y verifiquen los créditos antes de liberar mercadería, sobre todo cuando se emplean intermediarios para el retiro de pedidos.