Las Palmas de Gran Canaria — La percepción social del turismo en Canarias se ha deteriorado en los últimos años, según el último barómetro trimestral de la consultora LLYC, que recoge la conversación digital sobre el sector. El estudio, que analiza más de 20.000 mensajes, muestra que actualmente el 55% de la población expresa una opinión negativa sobre el turismo en el archipiélago.
Retroceso en la valoración pública
Hace cuatro años, prácticamente la mitad de los canarios otorgaban una valoración positiva al turismo, con una puntuación en torno a 7 sobre 10. La encuesta digital detecta ahora un cambio de signo en la conversación pública, que ha pasado de resaltar la aportación económica del sector a subrayar problemas vinculados a su gestión.
Entre los temas que predominan en los mensajes negativos figuran:
- La demanda ciudadana de una mejor redistribución de la riqueza generada por el turismo.
- El debate sobre la ordenación del alquiler vacacional y sus efectos en el acceso a la vivienda.
- Incidentes concretos, como la crisis del crucero Hondius, que inicialmente alimentaron mensajes alarmistas y reproches de carácter político.
Gestión vs. turismo: un matiz destacado por expertos
El consultor turístico Antonio Garzón advierte de que el malestar detectado no responde necesariamente a una postura contra la actividad turística en sí, sino a la percepción sobre cómo se gestiona. En sus palabras:
«No es una percepción negativa del turismo, es una percepción negativa de la gestión turística, pero el que lo está evaluando no lo sabe y lo atribuye al turismo».
Garzón también cuestiona la metodología del informe, que, según él, se apoya en inteligencia artificial para analizar solo tres variables: volumen conversacional, polaridad reputacional y nivel semántico. El consultor considera que esta aproximación es insuficiente para captar la complejidad del fenómeno.
Impactos y retos para la economía regional
El empeoramiento del sentimiento social puede tener consecuencias sobre políticas públicas y decisiones empresariales. Un clima de opinión adverso suele traducirse en presiones para cambios normativos —especialmente en materia de vivienda y regulación de alquileres— y en una mayor exigencia de iniciativas de redistribución económica por parte de las administraciones.
Además, la gestión de incidentes operativos, como el caso del crucero Hondius, influye en la reputación del destino y obliga a las autoridades y al sector privado a reforzar protocolos de comunicación y seguridad ante eventos que, aunque se resuelvan sin contagios ni daños mayores, generan preocupación en la ciudadanía.
| Periodo | Valoración |
|---|---|
| Hace cuatro años | Casi el 50% valoraban el turismo con 7/10 |
| Segundo trimestre (barómetro actual) | 55% muestran una percepción negativa |
Los datos también indican un cambio en la narrativa digital: mientras antes predominaban mensajes que resaltaban la aportación económica del turismo al empleo y al PIB regional, ahora emergen con fuerza quejas sobre externalidades negativas y llamadas a una gestión más equitativa de los beneficios.
Necesidad de una estrategia integral
Expertos consultados por el barómetro sugieren que la solución pasa por una estrategia amplia y coordinada que aborde vivienda, transporte, infraestructuras y distribución de ingresos. La imagen del destino, añaden, depende tanto de la actividad turística como de las decisiones políticas que marcan sus límites y beneficios.
La evolución de la percepción pública será un indicador a seguir para el sector y las administraciones canarias, que deberán equilibrar la promoción del turismo con medidas que atiendan las demandas sociales y mitiguen los efectos negativos percibidos por la población.
Redacción Economía, WE NEWS