Las asociaciones de madres y padres de alumnos (AMPAs) de Gijón integradas en la plataforma «Queremos comer bien» celebraron este sábado lo que consideran un "avance" en la gestión de los comedores escolares de los colegios públicos: la contratación de un servicio de línea caliente que, según anunciaron, entrará en funcionamiento en el mes de enero.
Pese a valorar este cambio como un paso adelante, las AMPAs subrayaron que la medida no debe ser vista como un punto final, sino como una fase intermedia hacia un modelo más amplio, basado en cocinas de proximidad y en una elaboración más cercana a la «cocina de casa». En su comunicado, las organizaciones reclamaron además medidas compensatorias para «amortiguar» la repercusión de la subida de precios en las economías familiares.
Demandas concretas y prioridades
La plataforma considera que la apuesta por cocinas de proximidad es clave para garantizar una alimentación «saludable, variada y de claridad», evitando, en la medida de lo posible, el uso de productos altamente industrializados. Según las AMPAs, la proximidad en la compra de materias primas y en la elaboración favorece además la trazabilidad y la oferta de menús más próximos a lo que se consume en los hogares.
«El nuevo sistema no debe entenderse como un punto de llegada, sino como un puente hacia un modelo de comedores escolares basado en cocinas de proximidad»
Entre las reclamaciones que mantienen las asociaciones figuran:
- Compensaciones económicas que impidan que la mejora del servicio encarezca la cuota para las familias.
- Avanzar progresivamente hacia la implantación de cocinas de proximidad en los centros públicos.
- Priorizar productos frescos y evitar en la medida de lo posible alimentos procesados.
Posición de los grupos municipales
En paralelo, los grupos municipales de Izquierda Unida y Podemos respaldaron ayer las peticiones de las AMPAs y reclamaron financiación desde el Ayuntamiento para que la mejora anunciada no suponga un empeoramiento de la economía familiar. Ambos grupos recordaron que una iniciativa similar ya fue desestimada por el gobierno local —integrado por Foro Asturias y Partido Popular— y anunciaron que volverán a llevar el asunto a la comisión municipal de Educación que se celebrará el próximo viernes.
Los portavoces de IU y Podemos alinearon su posicionamiento con la demanda de las AMPAs de que el objetivo final debe ser la implantación de cocinas de proximidad en los colegios gijoneses, aunque no detallaron en su comunicado mecanismos concretos de financiación ni calendario para su negociación.
Implicaciones locales y siguientes pasos
La puesta en marcha del contrato de línea caliente en enero supone un cambio operativo en el servicio de comedor que podría alterar tanto la gestión interna de los colegios como la estructura de costes. Para las familias, la principal inquietud es que cualquier mejora en la calidad alimentaria venga acompañada de un incremento de precios sin contrapartida pública que lo compense.
La próxima convocatoria de la comisión municipal de Educación será el foro inmediato en el que se debatirán estas reclamaciones. En ese espacio, IU y Podemos plantearán la necesidad de aportaciones municipales que eviten el encarecimiento del servicio. El Gobierno local, por su parte, no ha hecho público un posicionamiento alternativo en la nota facilitada por las AMPAs.
| Actor | Petición o postura |
|---|---|
| AMPAs (Queremos comer bien) | Compensaciones por subidas de precio y transición hacia cocinas de proximidad |
| IU y Podemos (Ayuntamiento) | Financiación municipal para evitar impacto económico en las familias; llevarán el asunto a comisión |
| Gobierno local (Foro Asturias y PP) | Anteriormente desestimó una iniciativa semejante; no hay nueva declaración pública en el comunicado |
En las próximas semanas, las familias, los grupos políticos y la administración local deberán negociar el alcance de las mejoras, las fórmulas de financiación y los plazos para avanzar hacia un modelo de comedores que las AMPAs consideran más sano y más cercano a la cocina doméstica.