Miles de personas se congregaron este sábado en la Plaza de la Catedral de Oviedo para mostrar su repulsa por la agresión que, según relataron las víctimas, sufrieron el pasado viernes dos activistas mientras colaboraban en una caseta de las fiestas de San Mateo. La concentración, que los organizadores cifraron en 5.000 asistentes, se desarrolló sin incidentes y concluyó con una marcha por el centro de la ciudad en plena hora punta.
Los hechos denunciados por las víctimas
Los dos afectados, identificados como Rubén Rosón y Jorge Fernández, regresaron a la plaza donde, según su versión, se inició la agresión que les llevó a ser atendidos en el Hospital Universitario Central de Asturias. Ambos declararon que un grupo de alrededor de ocho jóvenes —a quienes identificaron como "fascistas"— intentó arrancar un faldón con la bandera arcoíris y una pancarta antirracista de la caseta en la que colaboraban. Tras recriminarles la acción, relataron, los agresores profirieron consignas y epítetos y les golpearon.
«Somos más y no van a pasar», dijo Rosón al tomar la palabra ante la multitud.
Reacciones en la plaza y reivindicaciones
La respuesta ciudadana fue inmediata: la multitud abrió un pasillo entre aplausos para los dos activistas y coreó consignas antifascistas. Rosón, exconcejal de Somos Oviedo, reclamó que la agresión «no puede quedar impune» y aseguró que habían recibido mensajes con información sobre los presuntos autores, incluidos nombres y apellidos. Jorge Fernández, médico de profesión, subrayó que la agresión no solo les afecta a ellos, sino que refleja ataques recurrentes contra personas más vulnerables por su raza, religión o credo.
- Organizadores estimaron la asistencia en 5.000 personas.
- Las víctimas señalaron a un grupo de aprox. ocho jóvenes como agresores.
- La Policía Nacional investiga los hechos y analiza imágenes; por el momento no hay detenciones.
Investigación abierta y clima político
La Policía Nacional mantiene abierta la investigación y analiza vídeos de los hechos. Al cierre de la información no se habían practicado detenciones. En sus intervenciones, los activistas insistieron en que la agresión forma parte de un problema más amplio: un clima social que, según manifestaron, hace posible que grupos violentos actúen con impunidad mientras entidades «inyectan odio» en el espacio público.
Rosón llegó a poner nombres propios en esa crítica al señalar a la portavoz municipal de Vox, Sonsoles Peralta, a la que acusó de contribuir a ese clima. En la plaza se repitieron consignas como «¡No pasarán!» y «¡Si nos tocan a uno, nos tocan a todos!», y los asistentes portaron numerosas banderas arcoíris, carteles antirracistas y pancartas por la unidad frente al fascismo.
| Elemento | Datos conocidos |
|---|---|
| Afectados | Rubén Rosón y Jorge Fernández (activistas) |
| Presuntos agresores | Un grupo de alrededor de ocho jóvenes |
| Asistencia a la concentración | Organizadores: 5.000 personas |
| Estado judicial/policial | Investigación abierta por la Policía Nacional; análisis de vídeos; sin detenidos al cierre |
Durante la protesta no se registraron incidentes relevantes. Los participantes finalizaron la convocatoria con la voluntad expresada de mantener la movilización y de reclamar responsabilidades por la agresión. La presencia masiva en la Plaza de la Catedral y la marcha posterior por el centro de Oviedo han convertido el episodio en uno de los acontecimientos sociales más destacados de estos primeros días de las fiestas de San Mateo.
Más allá de la denuncia por la agresión física, las intervenciones en la plaza apuntaron a una preocupación mayor entre colectivos y partidos de izquierda y organizaciones sociales: el aumento de mensajes y actitudes de intolerancia y la necesidad de políticas y actuaciones que garanticen la seguridad de quienes ejercen su derecho a la libertad de expresión y de reunión en eventos públicos.