La decisión de cancelar la segunda jornada del Oceanman en San Andrés el pasado domingo 23 de agosto llevó a la luz una crisis hospitalaria de larga duración en la isla, que, según representantes sindicales, pone en riesgo la atención tanto de residentes como de turistas.
Evento deportivo expone fallas
El Oceanman, una competencia internacional de natación en aguas abiertas que reunió casi 600 deportistas de más de 18 países, se desarrolló con normalidad el primer día, pero la organización suspendió la jornada dominical por la falta de garantías médicas necesarias para proteger a los competidores, informó la organización del evento.
La suspensión, además de afectar a los participantes, encendió las alarmas sobre la capacidad del sistema de salud local para atender emergencias. János Kapitány, director general de Oceanman Colombia, explicó que, aunque se contrató la ambulancia principal del hospital y existía una unidad de respaldo de la Fuerza Aérea, la ambulancia local "no cumplió con el servicio" y presentaba fallas en equipos básicos, según la inspección del director médico del evento.
"Realmente, pues, vimos que no teníamos las condiciones de seguridad para preservar la vida de los nadadores y por eso cancelamos la carrera", dijo János Kapitány, director general de Oceanman Colombia.
Radiografía del Hospital Departamental
La presidenta y representante del sindicato de trabajadores del Hospital Departamental de San Andrés, Hercys Macariz, calificó la situación como una crisis institucional que no es nueva, sino acumulada por años y agravada en el último año por la falta de respuestas administrativas. En su intervención en 6AM W de Caracol Radio, enumeró los principales problemas que enfrenta la institución.
| Problema | Descripción |
|---|---|
| Daños en equipos | Fallas en aparatos médicos necesarios para emergencias y atención rutinaria. |
| Daños en laboratorios | Infraestructura y equipos de laboratorio deteriorados. |
| Falta de reactivos | Insuficiencia de insumos para realizar pruebas diagnósticas. |
| Daño en la infraestructura | Áreas físicas del hospital en mal estado que afectan prestación de servicios. |
| Falta de medicamentos | Carencias que limitan tratamientos oportunos para pacientes. |
Consecuencias y preocupaciones
Según Macariz, las protestas pacíficas que han adelantado los trabajadores reflejan la preocupación por el deterioro sostenido del hospital. Ella sostuvo que el Oceanman solo reveló públicamente una realidad que los isleños ya conocen: la falta de condiciones para garantizar atención segura y oportuna.
La suspensión por ausencia de cobertura médica no solo afecta la realización de eventos internacionales que atraen turismo y dinamizan la economía local; también evidencia la fragilidad de la red de emergencias para atender la población permanente de la isla. La organización del Oceanman cuestionó la viabilidad de promover turismo cuando no existen mecanismos robustos de atención de emergencias.
- Impacto sanitario: mayor riesgo ante emergencias médicas tanto para habitantes como visitantes.
- Impacto económico: cancelaciones de eventos internacionales con potencial pérdida de ingresos por turismo.
- Impacto institucional: desgaste del personal de salud y presión sobre la gestión administrativa del hospital.
Lo que reclaman los trabajadores
Los representantes del sindicato han exigido soluciones estructurales: reparación y mantenimiento de equipos, reposición de reactivos y medicamentos, intervenciones en la infraestructura y una comunicación más efectiva desde las autoridades de salud para garantizar la operatividad de las ambulancias y la respuesta en emergencias.
Macariz dijo que han cuestionado a la administración anterior por permitir eventos sin las garantías necesarias, y que la actual situación requiere atención prioritaria para evitar que casos como la cancelación del Oceanman se repitan con consecuencias más graves para la población.
Fiscalización y seguimiento
Frente a la crisis, las preguntas que quedan son quién responderá por la solución inmediata de las fallas y qué medidas de supervisión implementarán las autoridades departamentales y nacionales para restablecer la capacidad operativa del hospital. La atención oportuna y la disponibilidad de recursos básicos son condiciones mínimas para garantizar seguridad en eventos masivos y la salud cotidiana de la isla.
Mientras se esperan decisiones administrativas y posibles intervenciones, la comunidad y los visitantes de San Andrés permanecen en alerta por la capacidad de la red de salud local para atender emergencias y brindar servicios esenciales.