El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) informó que, a menos de un mes del terremoto que afectó varias zonas del país, ha atendido a 4.327 personas en el departamento de Caldas. La atención se realizó en la ciudad de Manizales y en los municipios de Riosucio, Risaralda, San José, Anserma, Belalcázar, Viterbo, Aranzazu, Palestina y Aguadas.
Despliegue y apoyos entregados
El ICBF dispuso cuatro unidades móviles —una de ellas para Caldas y tres en Antioquia— con el fin de llevar atención territorial a las familias afectadas. Como parte de la respuesta humanitaria, las autoridades entregaron insumos nutricionales y donaciones gestionadas con empresas y entidades aliadas.
| Concepto | Cantidad |
|---|---|
| Personas atendidas | 4.327 |
| Unidades de Bienestarina líquida | 17.424 |
| Unidades de Bienestarina en polvo | 195 |
Además de los alimentos de alto valor nutricional, el ICBF coordinó la recepción y distribución de donaciones con empresas como Colgate, Deprisa, Envía, Industrias Chef, Interrapidísimo, KOS, Servientrega, Skechers y Tecnoquímicas, y con apoyo de entidades públicas incluyendo la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y DIH, USAID y la Vicepresidencia de la República.
Atención a la niñez y centros afectados
El reporte también destaca que siete Centros de Desarrollo Infantil (CDI) resultaron afectados por el temblor en varios municipios del departamento. En respuesta, el ICBF activó un plan de flexibilización que incluye:
- Atención pedagógica alternativa.
- Entrega de raciones preparadas para garantizar la alimentación.
- Habilitación de espacios comunitarios para la atención y cuidado de la niñez.
Estas medidas buscan reducir las interrupciones en los procesos de atención temprana y proteger los derechos de los niños y niñas mientras se realizan las evaluaciones y reparaciones necesarias en la infraestructura afectada.
Transición de albergues y continuidad de acompañamiento
Según el ICBF, la atención directa en los albergues del departamento ya concluyó por el egreso de las familias que recibían alojamiento temporal. No obstante, el instituto mantiene presencia en territorio con servicios claves: atención psicosocial, valoración nutricional de menores y caracterización de familias para activar rutas de prevención y protección.
El documento oficial subraya que mantener estos servicios en el poscrisis es fundamental para garantizar la recuperación integral de la población infantil y adolescente, y para orientar la entrega de ayudas en función de necesidades reales detectadas en campo.
Coordinación interinstitucional y logística
La operación en Caldas incluyó labores de gestión logística realizadas por la Regional Caldas del ICBF y personal de la Dirección General, que canalizaron apoyos con los aliados privados y las entidades gubernamentales mencionadas. Entre los aportes recibidos estuvieron pañales, kits de higiene oral, ropa y alimentos, destinados a complementar la respuesta estatal.
La entidad insiste en que su trabajo continúa en los territorios afectados “por la niñez, la adolescencia y las familias de Colombia”, y que mantendrá las acciones necesarias mientras persistan las necesidades derivadas del sismo.
Para los ciudadanos afectados o para quienes deseen colaborar, el ICBF dispone de canales institucionales de información y recepción de donaciones; las autoridades locales y las sedes regionales son los puntos de referencia para coordinar entregas y orientaciones.
La atención del ICBF en Caldas refuerza la respuesta humanitaria tras el terremoto y pone el foco en la protección de los más vulnerables: la niñez y las familias que requieren acompañamiento psicosocial, nutricional y pedagógico en la fase de recuperación.